Diario Judío México - Desde el siglo 12 a.e.c.los Arameos, poblaciones nómadas se instalan en los espacios dejados por otros estados debilitados. Pero combatidos y vencidos dejarán pocos vestigios, salvo uno enorme: su idioma y su escritura adoptadas por un gran número de pueblos de la región. Y también fue la de Cristo.

Se estima que los Arameos entran en la historia del Oriente Próximo en los alrededores de 1200 a.e.c. En efecto es en esta época que se mencionan unos grupos esporádicamente repartidos sobre un territorio correspondiente grosso modo a la Siria actual, recorriendo las estepas con su ganado. Su principal punto común es su idioma. Pero parece un poco exagerado hablar de un pueblo arameo ya que nada parece confirmar que los individuos mencionados bajo este vocablo hayan tenido un origen étnico único que se pueda identificar.

De hecho nunca hubo ningún estado arameo, más bien un conjunto de pequeños reinados o micro-estados en los cuales el idioma hablado era el arameo. Estudiando la historia de los Arameos se da uno cuenta rápidamente de que se trata antes que todo de la historia de un idioma, de su expansión y del éxito de su difusión.

Como sea, es a partir de 1200 a.e.c que unos pueblos perteneciendo al grupo de las lenguas semíticas del Noroeste empiezan a organizarse políticamente alrededor de algunas ciudades de Siria. Estas ciudades estaban controladas por el imperio hitita. Pero a fines del siglo XIII esta gran potencia sufrió numerosas invasiones por parte de los Pueblos del Mar y de los Bárbaros del Norte, lo que precipitó su caída. Desaparecido el imperio hitita los pastores arameos, nómadas en el desierto de Siria, ocuparon las ciudades abandonadas y por lo tanto independientes.

La expansión se volvió tan importante que Asiria trató, a partir del siglo XII a.e.c. de contenerla. Pero, a la muerte del Rey Teglath.- Falasar, Asiria se vuelve presa por luchas intestinas relacionadas con la renovación de la dinastía, y los Arameos aliados con los Babilonios regresan a la ofensiva. Más tarde los Arameos se alían con los Caldeos y la monarquía babilonia incapaz de resistir se derrumba progresivamente. Tribus arameas se instalan en forma duradera en la región y, hasta el siglo X a.e.c. toda la Mesopotamia cae bajo el control de estos pueblos más o menos organizados. La presencia continua en esta área constituye la base sobre la cual la lengua aramea se vuelve idioma internacional.

El reinado de Asur-dan (934-912 a.e.c.) marca un viraje decisivo en la historia de Asiria. Su sucesor Adad-Nirani vuelve a conquistar todo el norte de la Mesopotamia. Su seguidor, Tikulti somete los Estados arameos del norte de Siria y domina las tribus babilónicas. Asurnasirpal II (883.859 a.e.c.) sigue la conquista de los Estados arameos. Los Asirios empiezan entonces a deportar masivamente a los Arameos y los utilizan para poblar la nueva capital del Imperio, Kalhiku. Empieza la expansión asiria en dirección de Siria. A pesar de la batalla de Qarqar, en la cual participa una coalición de reyes arameos, neo-hititas, amonitos y árabes, el renacimiento del Imperio asirio marca el fin de la expansión aramea.

Estos acontecimientos, sin embargo, no anuncian el fin de la difusión del idioma arameo. Muy al contrario, Asiria no ha dejado de integrar a las poblaciones arameas. A la cabeza de las ciudades conquistadas Asiria deja casi siempre un reyezuelo arameo, dándole el título de gobernador. Los reinados dominados por los Asirios se vuelven provincias del Imperio. En vez de exigir un tributo a los reinados avasallados, los integra plenamente, después de haber eliminado las cabecillas turbulentas, cuyas veleidades de independencia se expresaban demasiado. En 726 Teglat-Falasar muere después de haber sometido los dos reinados arameos más importantes, Arpad y sobre todo Damasco, cuya potencia y lujo son legendarios, como lo testifica el profeta bíblico Isaías “se traerá las riquezas de Damasco y el botín de Samaria delante del rey de Asur”.

Desde este momento ya no existe ninguna entidad política aramea. Pero empieza otra historia la de la “arameazisación” de la Mesopotamia.

Los Arameos han, en efecto, exportado su idioma desde el siglo XIII a.e.c. Adoptando, como todos los pueblos nómadas, las costumbres y las innovaciones técnicas de los países que atravesaban, los Arameos supieron adaptarse en cualquier lugar. No se puede hablar de una civilización aramea original. La arquitectura y la escultura arameas de la Siria del Norte proceden en su mayoría de los Hititas. En cuanto a su dios principal Hadad, lo compartieron con los Amoritos, los Cananaeos que los llaman Hadu y en la Mesopotamia.

De manera general los Arameos han progresivamente extendido su panteón por sincretismo, al capricho de sus desplazamientos. Pero sobre todo adoptaron, ya antes del siglo noveno a.e.c., el alfabeto fenicio. Con la ayuda de las 22 letras de este alfabeto formaron los 27 sonidos que comporta el alfabeto arameo. Igual que el hebreo, se trata de una escritura desprovista de vocales, algunas consonantes débiles sirviendo para notarlas. Es bastante más tarde que la escritura aramea adoptará el sistema de puntos, como el hebreo, para transcribir las vocales. Pero sobre todo la escritura aramea tiene por soporte el papiro o el pergamino. La rapidez de esta escritura y la ligereza del soporte acabaron rápidamente con la complejidad de la escritura cuneiforme practicada sobre las pesadas tabletas de arcilla.

Al integrar las poblaciones arameas al Imperio las poblaciones asirias adoptaron progresivamente el papiro, después el alfabeto arameo y finalmente el idioma mismo. Numerosas tabletas encontradas en los archivos de Nínive tienen, de un lado un resumen en arameo.

Cuando, en el siglo sexto a.e.c. Ciro el Grande conquista toda la región y desea unificar el nuevo imperio por el idioma y la escritura, adopta naturalmente el arameo. Este idioma había dejado de ser, después de la caída de Damasco (732 a.e.c.), la lengua nacional de una multitud de pequeños reinados, pero fue entonces promovida al rango de idioma internacional y diplomático de todo el Oriente Próximo. Dos siglos más tarde llegó a ser la lengua oficial de la potencia regional más importante. La derrota política de los Arameos resultó en una victoria cultural sin igual, cuyos efectos duraron mucho tiempo. En el transcurso de los periodos helenístico y romano, cuando el griego llegó a ser el idioma oficial se hablaba todavía el arameo en todas las provincias de la India a Egipto y del Cáucaso a la Arabia. Algunos textos bíblicos fueron redactados en este idioma utilizado por Jesús. La difusión del árabe, cuando la conquista islámica del siglo VII de nuestra era, logrará destronar el arameo que únicamente perdura desde entonces en algunas poblaciones cristianas.

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