Con el inicio de las conversaciones entre Washington y Teherán con el propósito de suscribir nuevamente un acuerdo nuclear e imprimir dinamismo a la decaída iraní, Israel ha resuelto adelantar la visita de altas autoridades militares en la . Entre ellos, el comandante general del ejército, el jefe de los servicios secretos (), y la más alta autoridad que supervisa el balance militar no convencional entre los dos países.

Israel no abriga altas esperanzas en el buen resultado de estas negociaciones. Es probable que la adherirá a la postura que en su momento el presidente Obama adoptó en el tema: dar el permiso a Irán para proseguir el desarrollo nuclear con propósitos declaradamente pacíficos, condición que será difícil materializar. Ciertamente, las ambiciones de Teherán van mucho más lejos.

Inclinaciones que intensamente inquietan a Jerusalén. Un par de días atrás una bomba siria estalló muy cerca de las instalaciones nucleares en Dimona, ingrato y peligroso episodio que el gobierno ordenó investigar. Un hecho que acentuó las circunstancias que obligan a Irán y a Israel a encontrar fórmulas satisfactorias encaminadas a cristalizar un mutuo equilibrio a semejanza del que hoy existe entre las grandes potencias.

Sin embargo, considerando el clima hostil que desde hace años prevalece entre estos países no será fácil llegar a una tolerable convivencia. Cabe esperar que la bien conoce estas circunstancias y pondrá límites a las propensiones bélicas de Teherán.

¿Lograrán las altas figuras israelíes hoy en camino a Washington convencer a Biden?

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Invitado por la UNAM llegué a México desde Israel en 1968 para dictar clases en la entonces Escuela de Ciencias Políticas y Sociales ( hoy Facultad). Un año después me integré a la CEPAL con sede en México para consagrarme al estudio y orientación de asuntos latinoamericanos. En 1980 retorné a Israel para insertarme en las universidades Tel Aviv y Bar Ilán. En paralelo trabajé para la UNESCO en temas vinculados con el desarrollo científico y tecnológico de América Latina, y laboré como corresponsal de El Universal de México. En los años noventa laboré como investigador asociado en el Colegio de México. Para más amplia y actualizada información consultar Google y Wikipedia.