Diario Judío México - Yo tuve un abuelo ciego. Sentada en su regazo, a mis escasos tres años, aprendí a cantar en ruso y también en Idish. Le recorrí la cara y escudriñé los ojos buscando su mirada yerma. Hice que tocara mi cara, mis rulos, mis orejas y hasta mis dientes de leche. Y reímos juntos hasta el hartazgo. Y cantamos al unísono.

Y él no necesitó verme para saberme.

No precisó mirarme para conocerme.

La maravillosa complicidad jamás borrada de mi memoria, permanece intacta, a pesar del tiempo, a pesar de que el abuelo hace tanto, ya no está.

No olvidemos que muchos vemos con el alma; y para eso- los ojos-no tienen ninguna utilidad.©®

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Mirta S. Kweksilber. Escritora. Autora de los libros de Cuentos Cortos: “EL MUNDO QUE FUE” (1988) Relatos de Humor y Nostalgia de Raíz Judía. Editorial Milá, AMIA, ARGENTINA (prólogo de Jaime Barylco) y “TRES PASOS EN EL BOSQUE” (2015) Cuentos de Humor y Memoria de Evocación Judía. Editado por ©® Mirta S. Kweksilber, de “Lápiz para pintar sueños” ©® (prólogo del Periodista y Comunicador uruguayo Jaime Clara) Autora del Himno de las Voluntarias –Damas Rosadas del Hospital de Clínicas del Uruguay- música y letra En 1987 ganadora del Concurso Golda Meir Categoría “Cuento Corto” de la Federación Wizo Uruguay.