Diario Judío México - Keren Hayesod cumple 90 años de su establecimiento como institución oficial para la recolección de fondos destinados al Movimiento Sionista, según lo resuelto por el Congreso Sionista Mundial de 1920 en Londres. Noventa años después, los donantes de Keren Hayesod tienen mucho para celebrar. Cada una de estas intensas nueve décadas en la historia del Pueblo Judío fue acompañada por importantes hitos históricos en los cuales Keren Hayesod cumplió un rol fundamental.

1920-1930
Keren Hayesod se creó en el verano de 1920 en Londres con el objeto de proporcionar al Movimiento Sonista los recursos necesarios para concretar el ideal del retorno a Sión. En poco tiempo lanza campañas en todo el mundo con ese propósito. En una primera etapa lo hace principalmente en Europa Occidental y Oriental. Participan en la misión personalidades notables de todos los sectores políticos (Weizman, Jabotinsky) y religiosos. Todo un cuerpo de disertantes sale al exterior para anunciar y fomentar la creación de las primeras oficinas de KH en las comunidades judías y gestionar contribuciones. Ya en 1921, por ejemplo, viajan Haim Weizman y Albert Einstein a promover el proyecto de la Universidad Hebrea de Jerusalén, que se levantará en 1925. En forma paralela, KH coopera en la fundación del Bank Hapoalim (1921) y comienza a realizar proyectos en el país. El primero de ellos, en 1927, es el “Beit Haam” (Casa del Pueblo) en Ramat Ishai. En 1926 habían pasado las oficinas de KH desde Londres a Jerusalén. Con la fundación de la Agencia Judía, en 1929, Keren Hayesod pasó a ser su brazo financiero paralelamente con su diversificado e independiente quehacer.

1930-1940
Las consecuencias de la crisis mundial de 1930 afectaron duramente a la actividad de KH pero, con la reactivación de la economía, se produjo también un fenómeno dramático: la situación en la que quedaron los judíos de Alemania tras el ascenso de Adolf Hitler al poder en 1933. Keren Hayesod colabora de un modo decisivo en la elaboración de un programa de aliá y klitá (absorción). Este proyecto incluye la creación y el desarrollo de las kraiot al norte de Haifa. Con ese fin se fundó la compañía de construcciones “Rasko” (1934). Junto con ello, prosigue KH aportando al tendido de una infraestructura cultural para servir a la comunidad, como la formación de la Orquesta Filarmónica (1936). Hacia fines de la década del ’30 se separa el judaísmo de los Estados Unidos de Keren Hayesod y crea su propio aparato para la recolección de fondos (Magbit). Desde entonces, con excepción de Estados Unidos, KH administra las contribuciones en todo el mundo.

1940-1950
En los años de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), y después de esa conflagración, KH lanza una serie de campañas de urgencia, solo o junto con otras organizaciones, para cooperar con el esfuerzo bélico de las fuerzas aliadas contra la Alemania nazi y, al ser liberados los campos de concentración y exterminio, contribuye al transporte de miles de sobrevivientes de la “aliá ilegal” al país, a la sazón bajo Mandato Británico. Muchos de los dirigentes de KH perdieron la vida en la Shoá y la organización se ve en el brete de recomponer rápidamente sus filas y su labor dadas las necesidades imperiosas en aquellos años cruciales. La destacada posición del KH en la realización del sionismo lo colocó en la mirilla de factores hostiles y en marzo de 1948 se registra un ataque terrorista contra sus oficinas en Jerusalén por medio de un coche-bomba. Su estallido causó 12 muertos, entre estos el director de KH, Leib Yaffe.

1950-1960
La primera década en la existencia del Estado de se caracterizó por la llegada de inmensas olas de aliá, en especial del norte de Africa, de Yemen, del Kurdistán e Irak. En pocos años la población del Estado se triplicó, lo que, a su vez, originó muchas situaciones problemáticas por la falta de infraestructuras para satisfacer ingentes necesidades sociales, educativas y culturales. Como lo hizo desde su fundación, pero con mayor ahinco aún, KH contribuye a la creación de decenas de nuevas localidades para alojar a los nuevos inmigrantes. Poblaciones urbanas como Sderot en 1951, o Eilat en 1956, y también otras rurales (kibutzim y moshavim). KH transfiere gran cantidad de fondos con tal objetivo, y para aumentar sus ingresos lanza nuevas magbiot en todo el mundo. Y especialmente vuelve a operar en Alemania (1955). La reputación y la posición central de KH en la comunidad hace que la Knéset apruebe una ley ad hoc que reglamenta sus fines y su tarea en beneficio del Estado de y el pueblo judío (1956).

1960-1970
La profunda recesión económica en la primera mitad de esta década genera muchas y apremiantes necesidades sociales, un campo en el que Karen Hayesod es muy activo. Para ello lleva a cabo campañas de emergencia destinadas a traer al país a los judíos de Marruecos, y sigue levantando nuevas poblaciones. Después de la Guerra de los Seis Días de 1967, KH lanzó una magbit de urgencia que produjo una entrada de 150 millones de dólares. Entre otros medios para promoverla, organiza una gira de la orquesta del cuerpo juvenil paramilitar Gadná bajo la “conducción” del actor y comediante norteamericano Dany Kaye, y son aclamados en las comunidades israelitas, particularmente en Europa y Latinoamérica. En aquella época comienza a figurar en la agenda del Pueblo Judío la cuestión de los de la Unión Soviética, de donde tienen prohibido emigrar.

1970-1980
Dos empresas centrales ocupan a KH en esta década. La primera es la gran aliá que siguió a la Guerra de los Seis Días. Con esta ola inmigratoria llegaron a , entre 1971 y 1974, alrededor de 185.000 olim, la mitad de ellos procedentes de la ex Unión Soviética. La reanudación de la aliá con semejante magnitud crea necesidades especiales para acomodar en el país a tal cantidad de inmigrantes, y KH se movilizó para esa importante misión nacional. La Guerra de Iom Kipur (1973) corta el impulso pero una campaña de emergencia de Keren Hayesod; a raíz de la nueva contienda quiebra el récord de 1967 y consigue más de 300 millones de dólares. El segundo gran proyecto nacional de esta década fue el de la “rehabilitación de los barrios”, en el que KH asumió un papel central. Desde 1978 se realizan magbiot “asociadas” con ciudades o barrios, y por primera vez se establece una asociación directa, sin intermediarios, entre ellas (parte de esas asociaciones existen hasta la fecha). KH, además, atraviesa cambios significativos en su organización interna; se crean, por ejemplo, la División Femenina Internacional y Dor Hemshej.

1980-1990
En esta década, que comienza con la Primera Guerra del Líbano y concluyó con la primera “intifada” palestina, se concentra KH en fomentar proyectos relacionados con el de la “rehabilitación de los barrios” y la aclimatación de los nuevos inmigrantes. Todo esto cuando nadie imaginaba que hasta fines de la década se desintegraría el bloque soviético. La difícil crisis económica que afecta al Estado de (1983/4) da lugar a graves problemas de carácter social que, de hecho, obligan a Keren Hayesod a introducir cambios en su agenda de prioridades. A esto se agrega la “Operación Moisés” (1984), que por medio de un dramático puente aéreo trae al país a unos 5.000 olim de Etiopía. Satisfacer las necesidades particulares de esta población pasa al primer plano entre las misiones de Keren Hayesod.

1990-2000
Dos dramáticos acontecimientos históricos inician esta década: por un lado la desintegración de la Unión Soviética y, por el otro, la Guerra en el Golfo Pérsico. Con el fin del régimen comunista en 1989 se abren las puertas a la aliá; hasta el año 2000 llegan a 900.000 olim de la ex URSS como parte de más de un millón de los que arribaron en esa época a . Este último dato incluye también una corriente de aliá de Etiopía, y en particular a los 14.400 judíos etíopes que llegaron con la “Operación Salomón” (1991). Tales números sin precedentes de inmigrantes en un lapso relativamente corto, generaron una demanda inmensa e inmediata de soluciones para acogerlos, lo que significó, entre otros, proporcionarles vivienda y trabajo. Por tanto, Keren Hayesod proclama una campaña extraordinaria con el nombre de “EXODO”, cuyos ingresos fueron de más de quinientos millones de dólares entre 1990 y 1992. El clima de paz reinante con motivo del “Proceso de Oslo” posibilitó a KH celebrar actividades únicas en su tipo hasta entonces: una visita de los miembros de su conferencia mundial al vecino Reino de Jordania y una reunión con el rey Husein en 1994, y un viaje a Marruecos en 1995. Al cumplir el 50° aniversario de su Independencia, KH anuncia en 1998 un nuevo premio para distinguir a sus dirigentes y donantes: “Yakir Keren Hayesod”. En ese mismo año cumplen los participantes en la conferencia mundial, que tiene lugar todos los años, una visita en la Isla de Chipre para conocer los vestigios de los campos donde eran alojados los inmigrantes “ilegales” por el Mandato Británico.

2000-2010
En el verano del 2000, KH festejó 80 años de su fundación con un evento magnífico en Har Hatzofim (Monte Scopus). En su transcurso se lanzó también un nuevo premio: “Nadiv Keren Hayesod”. La ola terrorista de la “segunda intifada” (2000-2003) afectó seriamente a la economía israelí y produjo una difícil crisis social. Esto se agravó debido a una seria depresión en la industria turística y por la “explosión” de la “burbuja tecnológica”. Esta nueva situación llevó a Keren Hayesod a tomar la iniciativa para crear programas de intervención social de amplias dimensiones y situarlos en un lugar de preferencia en su escala de prioridades sin abandonar sus objetivos tradicionales (aliá y absorción de los olim y profundizar la educación judía y sionista en la Diáspora).

Merced a esa última tendencia nacieron, por ejemplo, el proyecto [email protected], destinado a atraer a la juventud de zonas periféricas al mundo de la tecnología superior, y que KH lanzó junto con la Agencia Judía, la compañía “Cisco” y la asociación “Tapuja”. Keren Hayesod también se asoció al “Fondo de Ayuda a las Víctimas del Terrorismo”, creado por la Agencia Judía. En los años de esta década, asimismo, se intensificó mucho la actividad de KH en el seno de comunidades no judías, tanto en cooperación con el rabino Eckstein (“Fondo de Amistad”) como expandiendo su área. Al concluir esta primera década del siglo 21, y cuando cumple 90 años de existencia, Keren Hayesod tiene ahora en la cúspide de su labor el fortalecimiento de la sociedad israelí y la dedicación a las comunidades de la periferia (principalmente en las de Galilea y el Néguev).

Fuente: Aurora

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