A pesar de que los árabes-israelíes representan una minoría aproximada del 21 por ciento de la población del país, se están viendo afectados por covid-19 de manera desproporcionada, ya que la mitad de los pacientes con en estado grave son árabes.

"Hay una brecha entre la comunidad árabe y el resto de la población, pero estamos cerrándola", aseveró este martes Ayman Saif, el coordinador de la crisis sanitaria por covid-19 del sector árabe​​​.

Sin embargo, casi el 40 por ciento de los nuevos casos registrados han sido en dichas comunidades.

Para entender mejor los datos, las autoridades de salud indican que la gran mayoría de los más de 550 casos graves de se han diagnosticado en personas que no están vacunadas. Y la comunidad árabe se destaca por no ser tan partidaria de las vacunas.

LAS VACUNAS NO SON TAN POPULARES ENTRE LOS ÁRABES ¿ESTIGMA O REALIDAD?

Las tasas de vacunación en la comunidad árabe son bajas, según el Ministerio de Sanidad israelí. No obstante, "el estigma de que la comunidad árabe no está vacunada no es correcto", defendió Saif.

Si los porcentajes se examinan por grupo de edad, el 74 por ciento de la población árabe ha recibido una primera dosis, en comparación con el 86 por ciento de todos los israelíes que son candidatos.

Más del 85 por ciento de la población árabe mayor de 50 años está vacunada, en comparación con alrededor del 50 por ciento de los niños de 12 a 15 años, señaló.

Del mismo modo, cerca del 70 por ciento de las personas mayores de 60 años ha recibido una tercera inyección, aunque el número de dosis de refuerzo es bajo entre la población árabe en general.

En otras palabras, hay bajas tasas de vacunación entre la comunidad árabe, pero no en todos los ámbitos.

NOTICIAS FALSAS Y DESCONOCIMIENTO

El presidente de la Asociación Médica de la Sociedad Árabe de Salud de la Población en Israel, Bishara Bisharat, explicó esta semana al diario Jerusalem Post que lo que obstaculiza la vacunación ante todo es que muchos miembros de la comunidad tienen "un bajo nivel de conocimientos de salud", lo que a su vez significa que no comprenden el coronavirus, las reglas de salud o su importancia.

Un informe interno del Ministerio de Sanidad mostró que solo alrededor de una cuarta parte de la población árabe dijo que entiende las reglas del coronavirus, según Bisharat.

El segundo problema son las noticias falsas. Gran parte de la comunidad árabe más joven toma su información de las redes sociales, donde reciben información errónea sobre efectos secundarios de las vacunas, como que dañan la fertilidad o que enferman más que la dolencia.

Además, existe una desconexión cultural entre los miembros musulmanes más devotos, algunos de los cuales creen que no necesitan vacunarse porque todo está en las manos de dios, según el médico.

Otra circunstancia que no se puede obviar, es el difícil acceso a las vacunas: los complejos de vacunación han sido escasos en las comunidades y pueblos árabes, especialmente en las aldeas beduinas.

OLAS DE TARDÍAS

"La primera ola no afectó realmente a los árabes", dijo Bisharat. "Luego, la segunda y tercera oleadas golpearon a la población árabe después de que llegaron a la comunidad judía. Y también, al comienzo de esta cuarta ola, no teníamos infección, y luego, lentamente, lentamente, los números comenzaron a subir".

"Ahora, las tasas de infección en las comunidades árabe y judía están disminuyendo, pero la tasa de infección judía está disminuyendo primero y más rápido".

De este modo, parece lógico que a medida que la tasa de infección desciende en la comunidad judía, los árabes representen un porcentaje más alto del total de casos.

Otro factor a tener en cuenta es que la comunidad árabe tiene el doble de personas con enfermedades crónicas, como la diabetes, en comparación con la comunidad judía en general, dijo Bisharat.

La diabetes es una de las afecciones médicas subyacentes que conduce a un covid-19 grave, al igual que las enfermedades cardíacas y renales, que pueden resultar de la diabetes.

En 2020, la edad promedio de los judíos israelíes que murieron de covid-19 era de alrededor de 80 años, mientras que los árabes estaban más cerca de los 72 debido a estas dolencias preexitentes.