Diario Judío México - La Edad de Oro de los fue el periodo del Profeta Mahoma, 570-632 de la era común, quien también fue el dirigente político de su comunidad. En sus retiros de meditación se le apareció en diferentes ocasiones un ser sobrenatural – más tarde lo llamara Arcángel Gabriel- que le ordeno recitar un texto de alabanza y reconocimiento de un Dios creador. Fue la primera de las revelaciones que ocurrirían durante cerca de veinte años.  Al través de ellas formó el nuevo libro sagrado de un nuevo credo.  Sin separar la religión de la política, entrego la escritura revelada, El Corán, a principios del siglo VII; en el insistía que el primer deber de un musulmán era crear una sociedad justa donde todos habían de ser tratados con respeto, ordenando la vida entera para que Dios fuera la prioridad y se implementaran totalmente sus planes para la humanidad.

La virtud cardinal es la unificación: la política para un musulmán devoto es una actividad que debe ser sacralizada para convertirla en un canal de lo divino y hacer desaparecer los no -creyentes. La sagrada ley, saria, contiene las prescripciones rituales y jurídicas.

Las obligaciones rituales fundamentales, las columnas de la fe, son cinco, desde hace más de trece siglos son las pautas esenciales de la vida del creyente, se llaman arkan al- islam: la primera es la afirmación de “No hay más Dios que Allá y Mahoma es su profeta.” Síntesis del credo musulmán. La segunda es la oración canónica repetida cinco veces al día a horas fijas -la del viernes a mediodía se ha de hacer en la mezquita o en común- con movimientos establecidos y uniforme. La tercera es la limosna legal que se debe dar al Estado. La cuarta es el ayuno de  practicado en todos los países de fe islámica; de acuerdo con el calendario lunar que rige el Islam, es de luna nueva a luna nueva. La quinta es la peregrinación, por lo menos una vez en la vida, al santuario de Kaba, cuya fundación se hace remontar a Abraham, en Meca, ciudad natal de Mahoma, manteniendo una ininterrumpida continuidad en el tiempo y en el rito con las primeras generaciones musulmanas.

es una palabra que proviene de la voz árabe ramida o ar-ramar que significa corazón ardiente o sequedad, es un ayuno total de  un mes  desde el alba hasta el crepúsculo, obligatorio para los adultos con excepción de enfermos, viajeros, ancianos, diabéticos y mujeres menstruando o embarazadas. Este ano empezó el 15 de mayo y terminara el 14 de junio con la luna nueva. conmemora la primera vez que el Corán fue revelado a Mahoma, recuerda “el mejor de los tiempo” y la ”noche del poder” o “noche de decreto”. La noche de la primera revelación del Corán. Se cree que ocurrió una noche de número non de los últimos días de , el 21, 23, 25 o 27. La fiesta de Eidal-Fir marca el final del ayuno y de .

El ayuno empieza después de una comida antes del amanecer –suhur- y termina con unos dátiles, agua, rezos en la mezquita o en común, luego se sirve una gran comida –iftar- y empieza la gran fiesta.

La fe habilita al musulmán para la salvación eterna, el culto lo mantiene en contacto dócil, cotidiano con la divinidad: las buenas obras inculcadas por el Corán le aseguran que disfrutara el paraíso cuando muera.

En se le insta para que lea todo el Corán durante su duración, aumentan los rezos, la caridad y se practica mayor autodisciplina.  es visto como reflexión espiritual con mayor devoción y veneración. Favorece un esfuerzo mayor por seguir las enseñanzas del Islam, el ayuno ensena como ser más autodisciplinado y sentir simpatía por los menos afortunados o más necesitados. Limpia el alma al liberarla de actividades cotidianas, inclusive del apetito sexual, además de abolir pecados pasados en una visión teocéntrica y trascendental de la vida humana.