Diario Judío México - En una tarde de conversación entre amigas me preguntó una de ellas que significaba para mi la felicidad y es que según su percepción la mayor parte del tiempo me ve feliz.

Me detuve a reflexionar sobre su pregunta y primero si es verdad, la mayor parte del tiempo me siento feliz, aún con muchos problemas que resolver, muchos proyectos que avanzar, aún viviendo en México, en tiempos de Trump, de feminicidios dolorosos, de pérdidas personales, de duelos en curso, aún tantas cosas.

Entonces me di cuenta lo importante que ha sido para mi todo mi trabajo interno, toda la reconstrucción de mis significados y de la importancia de llenarse de recursos internos para vivir la experiencia de estar viva.

La vida no es justa ni injusta, simplemente sucede como un espectáculo frente a nuestros ojos y si tenemos claro este principio nada sentiremos que es personal. Podrá sentirse dolor frente a los sucesos que nos lastiman como una pérdida pero no sufrimiento.

Estas reflexiones me llevaron a darme cuenta que la mayor felicidad que puede tener un ser humano es paz interior, certeza frente al futuro, apertura para aprender y sabiduría para fluir.

La paz interior la da nuestra capacidad de perdonar, y este es un trabajo interno sobre nuestros significados respecto a una persona o suceso y la importante decisión de trascenderlo en nombre de la tranquilidad del corazón.

Tener certeza frente al futuro es como decía Albert Einstein podemos vivir la vida como si nada fuera un milagro y también como si todo fuera un milagro. También recuerdo a otro autor que asegura que el pensamiento optimista es evolución. Entonces eso que llaman fe, esa certeza de que todo estará bien a pesar de lo que indique la evidencia eso, es vivir con optimismo. Aunque esta forma de vivir no sería posible solo con el hecho de “sentirse optimista” pues si no hay un acto de consciencia personal y de nuestro lugar en la vida, so dejará solo de ser un pensamiento mágico.

Para avanzar en la vida hay que tener un pensamiento flexible, curioso, inquisidor, divertido y es que si nos damos por sentados nos perdemos la maravilla de vivir y vivir es riesgo. También por que si caemos en la trampa de agradar, de ajustarnos a estereotipos, a tradiciones costumbres sin ningún cuestionamiento entonces se vive con mucho auto rechazo y este con el tiempo se tornará en poco auto aprecio, auto valoración. El reto es ser auténticas/os.

Fluir sería mi último ingrediente y es que ¿Qué nos queda frente a la vida?, la vida no da tantas oportunidades de elegir, pareciera que si lo hacemos pero la verdad es que la vamos resolviendo minuto a minuto con los recursos internos y externos que tenemos pero si la clave esta en una palabra mágica GRATITUD, recibir todos los sucesos, personas, situaciones, retos, positivos o negativos con gratitud nos permite fluir, pues si son positivos no hay mucho que decir pero si son negativos tenemos la oportunidad de agradecer el regalo detrás de ello, el aprendizaje que es lo que enriquece la sabiduría.

Para mi que significa la felicidad, simplemente la ACEPTACIÓN, para tener paz interior, certeza frente al futuro, apertura para aprender y sabiduría para fluir.

Amo a las personas que están y que no están en mi vida, vivo con gratitud cada día que me encuentro o hablo con alguien porque después de los años que llevo de vida ahora lo veo como un verdadero milagro. Por lo tanto también con gratitud por tanta fortuna.

¿Para ti que significa TU felicidad?
¿Qué significa el perdón?
¿Y la gratitud?

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Soy una apasionada por el bienestar, constructora de paz, de amor y humor. Por eso la causa que más me ha tocado toda la vida ha sido la de las mujeres. Mi cruzada es la despatriarcalización en toda clase de sistemas con la intención de construir sociedades más amorosas, incluyentes y fluidas. Dedico mis días a hacerlo con amor y con humor. Si queremos una sociedad con justicia, libre y en paz debemos poner toda nuestra inteligencia al servicio del amor. Mi estrategia es el despertar conciencias, usar el humor como una herramienta poderosa para humanizar las violencias y ponerlas en un nivel en el que se puedan gestionar. Crear nuevos marcos de pensamiento, que tengan incidencia política y social. Por eso soy caricaturista feminista. Como una mujer amante del cambio en el contexto de mi vida, mi primer carrera fue Ingeniería química, ¿Por qué no?, así construí un pensamiento estructurado y hecho al método científico, comprobación. Después diseñadora gráfica posteriormente, Meta Coach con especialidad en Marca Personal y intervengo en organizaciones y las personas para trabajar el liderazgo de las mujeres con perspectiva de género. Como caricaturista feminista, nacional, internacional, directora y fundadora de Caricaturistas con Causa. He ganado diversos premios internacionales y participado en exposiciones en foros también como ponente y jurado en México y el mundo. Mi misión son las acciones a través del arte para el cambio. Mi causa: Amor sin violencia, porque con amor y con humor todo es mejor. Martha Barragán “Mar”