Diario Judío México - Por primera vez en la historia del Estado de el Presidente del Parlamento () renuncia – acaba de entregar su carta de renuncia.

Tras las últimas elecciones se produjo una situación en la que el bloque nacional-religioso (pro-Bibi) contaba con 58 apoyos y el “anti-Bibi” sumaban 62 escaños. El Presidente del Estado le otorgó el derecho de formar gobierno a Benny Gantz del frente “anti-Bibi” pero es difícil o muy complicado que pueda alcanzar su meta de formar gobierno ya que se sustenta en 15 diputados árabes (para llegar a los 62) que suelen ser vistos en como quienes rechazan a como cuna nacional del pueblo judío (anti-sionistas). Esta alianza no cuenta con 62 votos ya que por lo menos 3 diputados del frente anti-Bibi rechazan sustentarse en la Lista Árabe.

Los dos partidos grandes Likud (36 diputados) y Kajol Laván (33 diputados) entienden que la mejor o única alternativa para es un gobierno de Unidad Nacional pero cada uno busca llegar a la negociación en una posición de fortaleza. De lo contrario, se deberían citar cuartas elecciones en días de virus Corona (algo muy malo).

Mientras que esto sucede, el Parlamento (32° ) y sus diputados fue jurados (empezaron sus funciones sin formar gobierno) y el frente Anti-Bibi exige la elección de un Presidente de la y la conformación de las comisiones. El frente pro-Bibi dice que siempre, en la historia del parlamento, oposición y gobierno acordaban la formación de las comisiones y la elección del Presidente pero ahora no hay acuerdo alguno.

¿Por qué sucede esto? El frente anti-Bibi anuncia que aprobará (con sus 62 diputados o con mayoría) una ley especial por la cual un diputado que está en proceso judicial no puede recibir el derecho de conformar gobierno. Una ley especial para Netanyahu, para amedrentarlo de llamar a cuartas elecciones bajo amenaza que si lo hace, tras conocerse los próximos resultados, no podrá “él” recibir el derecho.

El anterior Presidente de la no citaba a sesiones para escoger nuevo Presidente porque el “nuevo” en funciones no iba a ser él y el nuevo impulsaría la agenda para aprobar dicha ley personal o bien fomentaría la conformación de comisiones que no favorecen al actual gobierno.

Se impuso una queja ante la Suprema Corte de Justicia (Bagatz) para obligar a Edelstein a citar a reunión para escoger presidente, él – según la sentencia – debía hacerlo hoy mismo (miércoles) aunque el Presidente Edelstein no está, de acuerdo a la ley escrita y formal del Parlamento, obligado a citar a tal sesión en la fecha indicada. La Suprema Corte de Justicia intervino y decidió que el Presidente Edelstein “si” debía citar a elección ya que había que respetar la mayoría existente en la y que la decisión de Edelstein socavaba la democracia israelí ya que el parlamento se estaba – de facto – cerrando y no existía control al gobierno. Tenemos que tener en cuenta que todo esto sucede en el marco de fuertes tensiones entre el campo conservador y universalista en relación al papel “activista o no” que debe implementar la justicia israelí.

El que escribe este texto, Gabriel Ben-Tasgal, considera que la Suprema Corte de Justicia Israelí estaba en lo cierto al exigir que se cite a reuniones para la elección de Presidente. Paralelamente, cree que aprobar una ley personal (para bloquear a Netanyahu) es “el abc… de lo anti-democrático”.

El Presidente de la Edelstein, declaró hoy que “la intervención del Supremo en la viola la separación de poderes y los principios democráticos ya que es una interpretación unilateral y extrema de lo que no dice la ley y, por lo tanto, yo no puedo ser socio de tal decisión”, renunciando.

En estos momentos, el Partido Kajol Laván impone otra queja ante Bagatz (Suprema Corte de Justicia) para obligar al Presidente saliente (cuya renuncia no es inmediata) a cumplir la sentencia.