No es necesario inventar nada, ni descubrir el hilo negro para acelerar en la aplicación de vacunas, proceso que va mucho muy lento.

Basta solo con imitar el sistema de Israel, el País que más avanzado va en el mundo en la aplicación de vacunas.

Mientras nosotros ni siquiera hemos progresado significativamente en la aplicación de la PRIMERA vacuna, ya está aplicando miles de SEGUNDAS vacunas.

¿Cómo le hace?

Con inteligencia, con un sentido organizacional avanzado y comunitario.

El primer paso, obvio, es contar con las vacunas, mas no es lo único, por ejemplo, tiene las pero el sistema de distribución está convertido en un desastre y en consecuencia va muy lento y desorganizado.

El chiste no es solo tener las almacenadas en algún lugar, sino llevarlas al BRAZO del ciudadano.

En esto es lo que ha demostrado una mayor organización y admirable eficiencia.

Lo primero que hace diferente es que la aplicación está encargada a cuatro sistemas de salud privados, más clínicas y hospitales, lo segundo es que las aplica en MULTIPUNTOS simultáneos, y no una por una lo cual causa largas colas y enormes pérdidas de tiempo.

diseñó un sistema de aplicación simultánea y multipunto, es decir, no aplica las una por una, sino de diez en diez (o más) simultáneamente en varios sitios.

¡Y dentro del coche del ciudadano, además!

Ha adecuado centros de vacunación que cuentan con MULTIPUERTOS y en cada uno se aplica la vacuna: entra el ciudadano a cada puerto con todo y su coche, a cada lado de él habiendo muchos otros conciudadanos haciendo lo mismo.

Equivale a una línea de producción moderna, que opera en paralelo y en la que nadie espera a nada ni a nadie.

Otra genial idea que aplica es que a los vacunados les entrega un "pasaporte verde", esto es, una constancia de vacunación, y con este pasaporte verde el ciudadano que lo porta está libre de las restricciones de sanidad que aplican a los no vacunados.

Entonces crea un incentivo adicional para promover entre la población la vacunación y así lograr la inmunidad poblacional, misma que se obtiene cuando en una determinada población más del 70% de la gente posee ya la inmunidad.

De esta forma, con las tres cuartas partes de la población inoculada se detiene el contagio y se erradica la pandemia.

Es reconocido que es el "campeón del mundo" de la vacunación.

Por lo mismo en lugar de andar en Argentina, donde están igual o peor que nosotros, López-Gatell debería de asesorarse con los israelíes para que pueda avanzar en este importante tema.

¿Cuál es el caso de ir a a hablar de Covid, cuando están allá peor o igual que nosotros?

¡Hablen con los expertos, con los que sobresalen por hacer bien las cosas, no con los que andan dando palos de ciego ante la pandemia igual que el gobierno mexicano!

Que no se dude del hecho de que estamos en APRIETOS, de momento se contagia más gente diaria que la que se vacuna, la línea de contagio en la gráfica es casi vertical, enfrentamos una verdadera crisis con falta de camas de hospital, de respiradores, de oxígeno, de personal calificado, ello en muchas ciudades del País: estamos desarmados para atender a los pacientes graves: de ahí que nuestra tasa de mortandad sea la más alta del mundo.

¡Y eso empleando las cifras oficiales que de por si están maquilladas pues ocultan lo peor!

Por ello se torna vital que aceleremos el proceso de vacunación, pero para ello primero debe de reconocerse que éste necesariamente tiene que ser reorganizado y reorientado, pues de la manera centralizada y restringida que se está llevando hasta el momento, no se podrán lograr los números requeridos de aplicación de vacunas.

Este Gobierno mismo ha declarado una y otra vez que no se debe "politizar" la vacuna.

Sin embargo, eso -precisamente- es lo que ellos hacen, acaparando, centralizando y operando el monopolio de la aplicación con el Ejército.

Lo reconozcan o no, el hecho es comprobado. De que si este Gobierno no se apoya en la sociedad y en los organismos privados de salud para vacunar, fracasará y será de los últimos países de la tierra de salir de la pandemia.