Este es el artículo 10 de 18 en la serie La Nueva Caballería Andante

Basado en nuestra pequeña interpretación tras la lectura del verdadero manifiesto de las Bodas Químicas de la Rosacruz A.M.O.R.C.

Gracias.

Qué lo mismo sea para tos los hermanos y hermanas de la humanidad.

***

"De cuando los dos Caballeros Andantes se recuperaron de sus heridas en Lisboa y cantaron sus poemas"

A todos los Caballeros Andantes que en el mundo han sido.

¡Oh mi Lisboa, mi hogar!
Fernando Pessoa. Libro del desasosiego.

***

El castigo refrena a los malos, como el rayo del fuego que cae y mata a uno y espanta a muchos.

Sor María de Jesús de Ágreda.

***

La familia es una célula de resistencia a la opresión.

Chesterton.

***

Capítulo 10

Caballeros andantes en Lisboa

Paisaje de vida, tú Bendita Lisboa, que llegas a las almas, mujer santificada, ciudad de pescadores, puente por donde pasa todo lo posible, allí, entre cartas marinas, mientras una bella muchacha se descalzaba, se vio a los dos Caballeros Andantes recuperándose de todo lo acontecido en el Castillo Templario de Peñiscola.

Bendita Lisboa que llegas a las almas y rejuveneces los espíritus, llegó el sello España en la flor perfumada del agua a la ciudad, y allí estaban las autoridades para conmemorar las hazañas de la Nueva Caballeros Andante. ¡Ay, Lisboa, cómo sorprendiste a los dos Caballeros Andantes!

Así tus mañanas son un sueño en tu mar cercano, tu gente te presencia y toma los destellos de tu Sol, fue tu manera de hacerlos renacer, y volviste a sentir la vida de un Hombre Nuevo, querida ciudad de contrastes históricos, qué fiesta más grande le regalaste a los Caballeros, tu geografía bullía de colores, de verbenas, de elegancia y pescadores con las redes tendidas a la mar de las tres carabelas rumbo a tierras desconocidas. También lucían los barcos surcando muy despacio tus mareas, habías mezclado el mundo bajo la más perfecta sincronía de un mar en calma, donde el hijo del Sol en su atardecer había quedado en silencio, en una deriva estudiada para renacer mañana.

Por su honradez aclamaba toda la ciudad, en la vigilia de los libros que asomados a la ventana, se han desnudado de poesía y cuadros por imaginar. Allí estaban todos impregnados en la esencia de quienes le toman el pulso al mundo, para ver cómo el de Quintana de la Serena, iba y venía por toda la ciudad teñida de azules y ropa tendida al Sol, doblegando en ejercicios a los jóvenes, entusiasmando a la vida misma, recitando poemas y discursos de la vieja Ciencia de la Caballería Andante, y a su amigo venían unos y otros en presencia de la noche estrellada, piedra filosofal de la hora última, para preguntarle por el Gran Maestre, porque habían quedado todos epatados de tal vitalidad, que parecieron por un momento transeúntes solitarios, reflejados en un cielo donde los pájaros acaban de aprender a volar. La carismática doctora Patricia Alcaraz, junto con un equipo de médicos, se habían sentido colmados de vida, hasta los enemigos prestados ya al mismo sueño admitieron la frase célebre que se refleja en la novela Guerra y Paz de León Tolstoi, cuando le preguntan a Napoleón que podía decir del ejército Ruso; a esos soldados son a los únicos que hay que pedirles que vayan más despacio, el Caballero Kadan que ya sabía lo que le esperaba a la ciudad hermana, donde el aire es el reino de las más delicadas verdades, solo pudo decir, mañana buscará montañas para subir, y luego continuará con la fiesta, hasta que el último gato se pierda en el rocío impregnado de la Rosa de los Tiempos, y las fotografías de quienes fueron iluminados por su luz, queden construidas por la vida de ilusión, de vuelo y regreso a la alegría de la mañana que se viste de los colores de nuestra alma.

Se ganó tanto a la gente el extremeño que le dieron la llave de oro de la Ciudad de los Cielos.

Así Lisboa se convertía en hermana aliada de la bella Madrid.

El día antes de irse, el de Quintana de la Serena, movido por la creación del misterioso alfarero, subía una montaña donde Velázquez encontrara su figurada Obra Magna, mientras el otro caballero se había quedado dormido en una roca con vistas al mar que parecía un Santuario fuera de este mundo, las fotos las enviaron a la embajada española, como santo y seña de una recuperación y de una alianza entre tierras hermanas.

¡Ay, Lisboa, qué bonita eres!

Don Antonio Escudero Ríos y Alberto Kadan Navarro Mora.

ANNO TEMPLI CMII
BRUNETE-MADRID.
Noviembre de 2020 – Kislev 5781

Más Artículos en esta Serie

<< La Nueva Caballería Andante. Capítulo 9La Nueva Caballería Andante. Capítulo 11 >>

1 COMENTARIO

Deja tu Comentario

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.
Artículo anteriorSobreviviente
Artículo siguienteFestival Maradona, mi primo