Diario Judío México - En el extranjero salieron a la venta dos documentos oficiales del gobierno mexicano de 1939 titulados “Los peligros de una inmigración en masa”, que exponen las razones para negar la solicitud de Estados Unidos de que acepte en Yucatán a miles de refugiados judíos que ellos mismos rechazaron.

La petición estadunidense de hace 80 años recuerda el programa Remain in Mexico de 2019 que nuestro gobierno aceptó a cambio de nada —pero intimidado por la imposición de aranceles—, es decir, recibir a miles de migrantes centroamericanos en nuestro territorio, donde muchos sobreviven en el abandono.

Aunque el gobierno de Lázaro Cárdenas no era antijudío, algunos funcionarios sí lo eran, como lo demuestra el voto del delegado, no identificado, del Departamento Autónomo de Prensa y Publicidad (DAPP), ante el Consejo Consultivo de Migración sobre la propuesta presentada el 24 de febrero de 1939 por el director de Población, de la Secretaría de Gobernación, a petición del gobierno estadunidense.

El DAPP era el órgano de propaganda internacional creado por Cárdenas con el fin de combatir información negativa que acusaba a su gobierno de ser comunista y estaba a cargo de su amigo el político Agustín Arroyo Ch.

Pero volviendo al asunto de los documentos oficiales en venta, que deberían conservarse en el Archivo General de la Nación, están fechados el 9 y 22 de marzo de 1939, y en ellos el funcionario expone sus puntos de vista contrarios a la inmigración judía:

Se percibe que Estados Unidos intenta intimidar a para que acepte una propuesta “humillante”, los inmigrantes judíos son vistos como capaces de apoderarse de la península (Yucatán, Campeche y Quintana Roo) en virtud de su supuesta “hegemonía mundial”, recordando la pérdida de California y Texas por una población extranjera no asimilada.

Otra razón expuesta es que la aceptación de gran cantidad de inmigrantes violaría la ley mexicana de cuotas y subordinaría la política exterior mexicana a la de Estados Unidos.

En 1939, el funcionario mexicano se plantea la cuestión de por qué Estados Unidos no acepta grandes cantidades de inmigrantes, en contravención de sus propias leyes de inmigración… justo como ahora ocurre con el gobierno de Donald Trump.

Según la Enciclopedia Judaica, “después de la Primera Guerra Mundial, la inmigración judía desde Europa del Este comenzó nuevamente y a un ritmo mayor. Pero durante los primeros años, la mayoría de los inmigrantes utilizaron a solo como un lugar de parada en su camino a Estados Unidos. A partir de 1924, sin embargo, a la mayoría de los inmigrantes se les prohibió continuar hacia Estados Unidos, por la legislación restrictiva de inmigración de este país y se vieron obligados a permanecer en en condiciones difíciles”.

Concluye así la Enciclopedia Judaica: “el número de obstáculos a la inmigración judía aumentó en durante la década de 1930 y se restringió con la ley migratoria de 1937 que estableció el criterio de inmigración por cuota de cien visas al año por país. Por lo tanto, solo un número limitado de judíos perseguidos en Europa lograron ingresar a …”

Algo similar a lo que hoy ocurre con el freno a los migrantes centroamericanos, pero en lugar de leyes restrictivas se usa la Guardia Nacional en funciones de policía fronteriza al servicio de Estados Unidos, tal como lo festeja el propio Trump.

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