Diario Judío México - El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, ha pedido a que realice algunos cambios en una serie documental donde aparece un mapa de la actual con los campos de concentración instalados por los nazis durante la II Guerra Mundial, sin especificar que estaba entonces invadida por Alemania.

El mapa es parte de una serie documental de titulada “The Devil Next Door”, donde se narra la historia de John Demjanjuk, un ucraniano emigrado a , condenado en 2011 por un tribunal alemán por haber sido miembro de las SS nazi y guardia en un campo de concentración durante la guerra.

“No hay ningún comentario ni explicación alguna de que estos sitios (en el mapa) fueran dirigidos por alemanes, y que no tuvo nada que ver ya que estaba ocupada por Alemania”, señala la carta que Morawiecki ha dirigido al director general de Reed Hastings, según explicó el propio primer ministro polaco hoy a través de su cuenta en Facebook.

“Mi país ni siquiera existía en ese momento como un Estado independiente, y de hecho millones de polacos fueron asesinados en esos campos de concentración ubicados en nuestro territorio por decisión alemana”, añade Morawiecki.

Polonia es muy sensible a su historia, especialmente en lo referido a los campos de concentración que los nazis crearon en su territorio durante la II Guerra Mundial, con como el más conocido, y a menudo las autoridades polacas lamentan que en los medios de comunicación extranjeros de hable de ellos como de “campos de concentración polacos”.

Para luchar contra esto,  aprobó en 2018 la polémica ley que tipifica como delito el uso de la expresión “campos de concentración polacos” para referirse a centros de exterminio que estaban situados en el país centroeuropeo.

La ley, que ha recibido críticas de Israel y de EEUU, contemplaba multas y penas de hasta tres años de cárcel para aquellos que se refieran a los como campos polacos. La presión hizo que Varsovia tuviera que eliminar la pena de prisión.

Los campos fueron construidos y dirigidos por los nazis después de que invadieran en 1939. Durante la ocupación alemana murieron millones de ciudadanos polacos en manos las fuerzas alemanas, incluidos tres millones de judíos polacos en el Holocausto. De hecho, hay más polacos honrados por Israel por salvar a judíos durante la guerra que personas de ninguna otra nacionalidad.