Diario Judío México - Vivió 106 años a plenitud y fue reconocida como una de las traductoras más importantes de nuestro país. Su importancia radica, entre otros aspectos, en que se encargó de llevar al alemán la obra de Juan Rulfo y dio a conocer en el ámbito hispanohablante la vasta obra de su segundo esposo, el historiador de arte Paul Westheim.

La escritora nacida en Hamburgo, Alemania, en 1898, llegó a en 1930, murió de causas naturales el 24 de junio de 2004. Vivió tres siglos y sufrió la persecución en su país y encontró en una nación generosa que la recibió y que terminó pasando en ella tres cuartas partes de un siglo.

Reconocida por las traducciones que hizo a la obra de Juan Rulfo, Mariana Frenk también fue profesora en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, así como en la Universidad Autónoma Metropolitana y la Iberoamericana.

Fue una mujer muy importante para , con muchas aportaciones a las letras de nuestro país.

Fue una mujer muy generosa, por lo que su recuerdo para es imborrable. La gravedad de su voz, a primera impresión, denotaba a una mujer enérgica, pero luego del saludo inicial, se advertía a una mujer excepcional que concentraba la atención de frecuentes entrevistadores que la buscaban para saber de sus pasos por la longevidad.

Sus ancestros más distantes eran de origen sefaradí y fueron expulsados de España en 1492; sus padres provenían de Bohemia. A los 13 años de edad leyó un libro elemental para estudiar español que le despertó su gusto por nuestro idioma. Mostró gran talento para las lenguas; además del español estudió portugués y francés en la Universidad de Hamburgo. “No llevé estudios sistemáticos, entre otras cosas porque mi familia, que antes de la guerra del 14 tenía posición acomodada, lo perdió todo al comprar bonos de la guerra y tuve que ponerme a trabajar”, dijo en una ocasión.

Sus traducciones fueron un gran aporte, el único autor que Mariana Frenk tradujo del español fue Juan Rulfo. Su traducción de Pedro Páramo fue la primera de todas (München: Carl Hanser Verlag, 1958). Luego siguió El llano en llamas (Der Llano en Flammen. Munich: Carl Hanser Verlag, 1964), y por petición del propio autor tradujo El Gallo de Oro (Der Guldene Hahn, München, Carl Hanser Verlag, 1984). Cuando se publicó la novela, la traductora recibió 85 reseñas elogiosas en Alemania, y de acuerdo a Juan Rulfo, es en este país donde más éxito ha tenido Pedro Páramo. “La obra de Rulfo era muy favorable para ser traducida al alemán porque evita todo lo retórico. En este sentido, el idioma alemán me facilitó la traducción de Rulfo debido a la inexistencia de ornamentos en su obra. “En Rulfo no hay ornamentos, los hechos vividos aparecen vistos con profundidad, ya desnudos de palabras inútiles. Leer a Rulfo cambió mi imagen de . Claro, cuando lo leí ya tenía yo 25 años aquí y sabía que junto al lindo había otro , el del hambre, de la soledad, del crimen. “Después de leer a Rulfo no se puede decir ‘así es o éste es ’. La visión de Rulfo es muy veraz y muy profunda, pero muy parcial”.

El canal 22 de CONACULTA elaboró el documental titulado “Los Tres Siglos de Mariana Frenk”, dirigido por Luisa Riley.

Sin duda alguna el mayor legado que Muti – como cariñosamente le llamaban -, es el haber formado una larga descendencia de personalidades que han destacado en diversos rubros. Tal es el caso de su hija Margit, notable filóloga ganadora del Premio Nacional de Letras; sus nietas Luz María y María Teresa Frenk, quienes se han distinguido en el ámbito de la música culta y su nieto Julio Frenk, que fuera Secretario de Salud en el gabinete del ex presidente Vicente Fox, fundador del Instituto Nacional de Salud Pública y Director Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y que en el año 2008 fuera nombrado “Dean of The Harvard School of Public Health”.