Diario Judío México - El último proyecto teatral de la dramaturga Elaine Romero, “Secret Things”, que se estrenará este jueves en Alburquerque (Nuevo México), explora el criptojudaísmo y la herencia sefardí en el suroeste de .

La obra, que se estrenará en el del Centro Cultural Nacional Hispano, presenta un lugar mítico en el suroeste estadounidense llamado “Sephardia”, donde ha habido una presencia judía ininterrumpida desde los primeros días de la colonia.

Se trata de un espacio de ensueño que, según la obra, no corresponde a una realidad territorial, sino a la conciencia de una herencia judía forzada a mantenerse en secreto durante siglos.

El concepto de “Sephardia”, sin embargo, se basa en eventos históricos.

A fines del siglo XV, muchos judíos españoles se embarcaron hacia el Nuevo Mundo con la esperanza de poder practicar su fe en secreto, lejos de la Inquisición.

En el siglo XVII, sin embargo, cuando la Inquisición reafirmó su presencia en la Nueva España, muchas familias de origen criptojudío que habitaban en Nuevo León (México) se trasladaron a colonias fronterizas hacia el norte y oeste, áreas que hoy se encontrarían precisamente en Nuevo México, Texas y California (EE.UU.).

Con el paso del tiempo, la conciencia de esa herencia judía había casi desaparecido, pero, a finales del siglo XX, muchos hispanos del suroeste comenzaron a preguntarse si su herencia latina podría incluir un componente judío.

“Secret Things” responde a esta interrogante de modo artístico, explorando la posibilidad de un pasado sefardí redescubierto que no niegue, a su vez, otros componentes de la identidad latina.

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En la obra, Delia es una escritora latina de Nuevo México radicada en Nueva York que le propone a un editor de la revista “Time” una historia sobre el criptojudaísmo en el suroeste.

Con el propósito de desmitificar esta herencia criptojudía, Delia emprende un viaje a su tierra natal donde encuentra que su propia historia familiar está marcada por esos eventos.

La obra transcurre en dos espacios: uno real (Nueva York y Nuevo México) y uno mítico, “Sephardia”, donde esa herencia judía está viva y pulsante.

“Yo soñé literalmente con este lugar mientras escribía la obra”, dijo Romero a Efe, tras insistir en que la escritura de la obra fue exclusivamente un proyecto artístico, aunque hay un interesante paralelo entre la trama y su historia personal.

“Durante la investigación, un familiar lejano me entregó la historia de la familia, que yo desconocía”, dijo sobre unos “parientes que fueron enjuiciados por la Inquisición” por el delito de “judaizar”.

Romero explicó que su familia materna es oriunda de Nuevo México y que en su historia coinciden herencias culturales hispanas e indígenas.

“Como escritora, me interesan los proyectos que tengan muchas capas”, dijo, en la que “que muchas posibilidades puedan coexistir”.

Romero contó que casualmente entró en contacto con uno de los historiadores más importantes sobre el criptojudaísmo en el suroeste de EE.UU., que le recomendó lecturas y fuentes que la guiaron durante la investigación y escritura de la obra.

“Fue uno de esos regalos del universo”, señaló Romero, quien insistió en que el rescatar la herencia judía del pasado hispano del suroeste no excluye sus otros componentes culturales.

“Esta parte de nuestra historia de ningún modo niega nuestra herencia indígena, la cual yo valoro profundamente”, explicó Romero. EFE