SAN CRISTOBAL DE LAS CASAS, Chiapas - Cuando miles de indígenas se levantaron en armas en el estado de Chiapas en 1994, los dirigentes españoles de una pequeña secta del Islam, los murabitun, pensaron que había llegado la hora de iniciar su misión en .

Principio de fe

La sede de los murabitun está situada en las afueras de San Cristóbal de las Casas, y aunque que la inscripción en sus muros señala en letras bien grandes que "Alah es el único Dios y Mahoma su profeta", un joven trabajador asegura con tono desconfiado que no se trata de una mezquita.

Los murabitun llevan casi 10 años en Chiapas, pero la secretaría de Gobernación mexicana no les dio aún el registro de asociación religiosa. Sus actividades se iniciaron poco después del alzamiento zapatista, y ahora, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y del 11 de marzo de 2003 en Madrid, se sienten vigilados estrechamente.

El secretario del centro, el español Esteban López, se niega a dar declaraciones. "La prensa nos ha tratado muy mal", asegura.

No se puede decir lo mismo de los indígenas: unos 250 convertidos a lo largo de una década, chamulas cristianos en su gran mayoría, que aceptaron la palabra de Esteban López y del "emir" del centro, Aureliano Pérez Ayuela, de que Jesús era tan sólo un profeta más, y de que el Islam era la religión verdadera, que los sacaría de la miseria.

Los murabitun no han sufrido la persecución de otros indígenas que se pasaron del catolicismo al evangelismo en los Altos de Chiapas. Tan sólo en los últimos 30 años, los caciques tradicionalistas de San Juan Chamula, a pocos kilómetros de San Cristóbal, expulsaron a 30 mil evangelistas de sus territorios.

Según el pastor evangelista Cedras Alonso, los murabitun progresaron rápido, y acabaron construyendo su centro islámico en los terrenos de una antigua iglesia de su congregación. Luego los diligentes musulmanes abrieron una carpintería, una panadería y otros pequeños negocios en San Cristóbal.

La idea que fascinaba a Aureliano Pérez Ayuela, sin embargo, seguía siendo la de atraerse a los zapatistas, según una supuesta carta que le envió al subcomandante Marcos en 1995, al llegar a la ciudad.

"Nosotros, el Movimiento Mundial Murabitu, os invitamos a sentaros con representantes de (...) otros pueblos que hoy están en la vanguardia de la lucha contra el tiránico orden mundial", señaló la misiva, revelada hace pocos meses por un investigador local, Gaspar Morquecho, en un coloquio público.

La carta, no desmentida por los murabitun, provocó revuelo en San Cristóbal, donde las chamulas musulmanas, con su pañuelo anudado en la cabeza, despertaban hasta ahora la simple curiosidad de los "coletos" (habitantes blancos de la ciudad).

Los murabitun son una secta fundada por un escocés converso, Ian Dallas, a mediados de los 70, quien a su vez ganó como adeptos a un grupo de españoles de Granada.

El recuerdo mítico del Al-Andalus, y sobre todo, la Medina árabe del profeta Mahoma, en la que existían formas alternativas de comercio, presiden sus ambiciones políticas.

La carta enviada al subcomandante Marcos exhibe un catálogo de propuestas en ese sentido: "abandono del papel moneda e introducción de medios libres, flexibles y múltiples de cambio", o la radical "liquidación del Estado y abandono de sus instituciones". "No consta que Marcos respondiera a la carta", asegura Morquecho.

En todo caso, asegura, "los murabitun llegaron a Chiapas con un proyecto de sociedad", y ya han abierto otro centro más al sur, en Comitán. Los musulmanes chiapanecos ya han sufrido graffitis en su contra, con inscripciones como "Fuera Talibanes", inscrita en uno de sus comercios.

Mientras espera que se resuelva su legalización completa, el "emir" Pérez Ayuela ha protestado en diversas ocasiones por ese trato.

"El rasgo común de estos ataques (...) es que siempre han aparecido cuando las autoridades del mexicano tenían un trámite administrativo relativo a nosotros", aseguró en una carta enviada al diario local Cuarto Poder, el pasado mes de abril.

Fuente: http://www.univision.com/content/content.jhtml;jsessionid=RCJCV2XX4A4GECWIAANSFFIKZAABYIWC?chid=3&schid=181&secid=0&cid=469322&pagenum=2

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