La Embajada de en Jerusalén emitió un comunicado expresando su preocupación por los disturbios de anoche en la capital israelí.

“Estamos profundamente preocupados por los incidentes de violencia en Jerusalén en los últimos días”, apuntó el encargado de negocios interino Jonathan Shrier.

“Esperamos que todas las voces responsables promuevan el fin de la incitación, el regreso a la calma, y el respecto a la seguridad y dignidad de todos en Jerusalén”.

Más de un centenar de personas resultaron heridas y 50 fueron detenidos entre israelíes y palestinos en Jerusalén, donde los incidentes de violencia no paran de aumentar desde hace más de una semana.

Un grupo de alrededor de 300 activistas judíos de ultraderecha chocaron con palestinos en los alrededores de la Puerta de Damasco de la Ciudad Vieja de Jerusalén, que fue epicentro de la violencia; mientras la policía intentaba separar a los dos grupos.

Paralelamente, palestinos arrojaron piedras y petardos a los agentes del orden. Un centenar de palestinos y una veintena de policías resultaron heridos en las bataholas, que se han desatado con el comienzo del mes de Ramadán, sagrado para los musulmanes.

En los días previos se registraron escaramuzas en Jerusalén y también en el barrio de Yafo (Jaffa), en el sur de Tel Aviv.