El Secretario de Estado estadunidense, Antony Blinken, condenó lo que llamó un “” el martes cerca de Tel Aviv en el que murieron cinco personas, calificando de “inaceptable” la reciente ola de violencia en .

“Condenamos enérgicamente el de hoy en Bnei Brak, Israel, que ha causado la muerte de cinco personas inocentes”, dijo Blinken, añadiendo que “esta violencia es inaceptable. Los israelíes, como todas las personas del mundo, deberían poder vivir en paz y sin miedo”.

Al menos cinco personas murieron este martes en ataques armados en una ciudad cercana a Tel Aviv, informaron los servicios médicos israelíes, en el tercer suceso de este tipo en este país.

Residentes de Bnei Brak, una ciudad judía ultraortodoxa, y de la vecina Ramat Gan señalaron al anochecer que un individuo abrió fuego desde su coche contra los transeúntes antes de ser abatido por la policía.

El cuerpo de seguridad no divulgó su identidad, aunque los medios israelíes señalaron que un palestino de la Cisjordania ocupada, que había pasado cuatro años en prisiones israelíes, estaba vinculado al ataque. Según estos medios, su nombre era Diaa Hamarshah.

“Hemos registrado que desgraciadamente cinco personas murieron” en esos ataques cometidos en dos lugares de Bnei Brak precisó Elie Bin, director del Magen David Adom, equivalente israelí de la Cruz Roja.

El presidente palestino Mahmud Abas, que controla la Cisjordania ocupada, emitió una inusual condena de los ataques.

“El asesinato de civiles palestinos e israelíes solo agrava más la situación, cuando nos estamos esforzando por alcanzar la estabilidad”, declaró en un comunicado transmitido por la agencia oficial palestina Wafa.

El primer ministro israelí, Naftali Bennett, al frente de una diversa coalición de gobierno que agrupa desde judíos nacionalistas hasta árabes, afirmó que el país “se enfrentaba a una ola de terrorismo asesino”.

Bennett también anunció una reunión de los principales responsables de seguridad del país para revisar la situación. La policía desplegó numerosos efectivos en Bnei Brak en la noche, que todavía no ha sido reivindicado. También anunció un refuerzo de sus efectivos en Cisjordania.