Una comunidad de 300 indígenas tzotziles, ubicada en el estado mexicano, de Chiapas, denunció ser víctima de la “discriminación” por haber abrazado la religión islámica y acusó que es objeto “de una campaña difamatoria sin fundamentos”.

Según el diario mexicano El Universal, la comunidad creada hace ocho años por el español Aureliano Pérez Yruela, conocido como el “emir Nafia”, asegura que las autoridades del gobierno se han negado a otorgarle la categoría de asociación religiosa.

Pérez Yruela, que llegó a Chiapas a principios de la década de 1990 con el claro fin de impulsar el Islam, presentó una queja ante la Comisión Nacional de (CNDH). En el documento, asegura que el Instituto Nacional de Migración (INM) lo ha sometido a “tratamientos administrativos ilegales. Las autoridades federales prácticamente nos han situado fuera de la ley”.

Nafia aseguró que la comunidad musulmana en Chiapas, que ha crecido por la conversión al Islam de numerosos indígenas que antes eran católicos o evangélicos, ha sido objeto de una insistente campaña de rumores por parte de funcionarios federales que han declarado que su permanencia en el país es “ilegal”.

Según el emir, la Subsecretaría de Asuntos Religiosos se ha negado reiteradamente a tramitar el permiso para que su organización opere legalmente. “Se han dejado llevar por campañas difamatorias de integrantes de algunas instituciones y de otras iglesias, quienes nos han calificado de ‘violentos, radicales e incluso terroristas'”, recalcó.

Para el obispo de la diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, no hay ningún dato que indique que la presencia de los musulmanes en Chiapas “sea un peligro terrorista”. Sin embargo, aclaró que ellos tampoco son objeto de discriminación religiosa.

Arizmendi Esquivel mencionó que aunque han solicitado el registro de su comunidad como asociación religiosa, la autorización no fue concretada porque no cumplían con el arraigo mínimo de cinco años que exige la ley.

El emir Nafia dijo que, en ciudades como Comitán y San Cristóbal de las Casas, la población convive muy bien con los musulmanes y utiliza los negocios que el Islam opera como restaurantes, carpinterías, servicios de alimentación, tiendas de ropa y artesanías.

Cientos de habitantes de Chiapas han firmado un documento que apoya el registro como asociación religiosa de la comunidad musulmana y en él recalcan que “queremos que nuestro país sea hospitalario y generoso”. (Agencias)

Fuente: http://www.cooperativa.cl/p4_noticias/site/artic/20040418/pags/20040418131614.html