Diario Judío México - Basada en el apreciado best-seller, LADRONA DE LIBROS narra la inspiradora historia de una joven vigorosa y audaz llamada Liesel, quien transforma las vidas de todos a su alrededor cuando es enviada a a vivir con una familia adoptiva durante la .

Para Liesel, el poder de las palabras y de la imaginación se convierte en un medio de escape —e incluso de alegría— de los tumultuosos eventos que giran en torno a ella y a todo aquel a quien conoce y ama. Ella es el alma y corazón de LADRONA DE LIBROS.

De hecho, son el alma y el corazón —así como el triunfo y la perseverancia— lo que lleva hacia delante el filme, que es abundante en temas y personajes que repercutirán en todas las generaciones. Un retrato conmovedor y emotivo de la fortaleza del espíritu humano, esta alentadora historia contrasta la inocencia (personificada por Liesel) con la omnipresente tiranía que marcó la época y su madre patria.

 

INICIOS

La historia y sus personajes emanaron de la imaginación del autor Markus Zusak, cuya novela The Book Thief fue publicada en su natal Australia en el 2005 y a lo largo del resto del mundo en el 2006. El libro ha vendido ocho millones de copias en todo el orbe, permaneció en la lista de best-sellers de The New York Times durante casi siete años y ha sido traducido a más de treinta idiomas. Además, ha ganado más de una docena de premios literarios, ocupado el primer lugar en Amazon.com, y ha aparecido en numerosas listas de best-sellers.

El libro de Zusak y la adaptación cinematográfica del director Brian Percival narran la historia de Liesel (Sophie Nélisse), quien es enviada a vivir con unos padres adoptivos: el compasivo Hans Hubermann (Geoffrey Rush) y su enojona esposa Rosa (Emily Watson). Afligida por la trágica muerte de su hermano menor unos cuantos días antes y timorata ante los nuevos “padres” que acaba de conocer, Liesel lucha por encajar —en casa y en la escuela, donde sus compañeros de clase la tachan de “dummkopf” (tonta), debido a su inhabilidad para leer.

Con la determinada obsesión de una prometedora estudiante, Liesel está decidida a revertir esa situación. Y recibe ayuda en el proceso. Su empático “Papa”, Hans, trabaja día y noche con Liesel, mientras la chica lee atentamente su primer tomo, The Gravedigger’s Handbook, que se robó después del funeral de su hermano —un acto impulsivo que tendrá profundas consecuencias en la joven heroína.

El amor por la lectura de Liesel y el creciente cariño por su nueva familia se intensifican aún más cuando se hace amiga de un nuevo invitado al hogar de los Hubermann —un refugiado judío llamado Max (Ben Schnetzer), quien comparte su misma pasión por los libros y alienta a Liesel a que expanda sus poderes de observación, incluso a pesar de estar escondido de los Nazis en un sótano oscuro, frío y húmedo. Su gradual relación con un joven vecino, Rudy (Nico Liersch), quien la molesta con respecto al libro que hurtó, aun a pesar de que se está enamorando de ella, es igual de transformadora para Liesel.

Estas amistades, junto con su amor exponencialmente creciente por los libros, ofrecen tanto un escape como un camino que definirán el destino de Liesel. Acaba por apreciar no solamente el poder de las palabras, sino también un poder que va más allá de ellas.

El autor Markus Zusak dice que se inspiró en escribir el libro a partir de las historias que le contaron sus padres cuando era una criatura en Australia. “Era como si un pedazo de llegara a nuestra cocina cuando mi mamá y papá me contaban historias de lo que significaba crecer en y Austria, de los bombardeos en Múnich, y de los prisioneros que marchaban escoltados por los Nazis a lo largo de las calles”, comenta el autor. “En su momento no caí en cuenta, pero esas historias me llevaron a querer convertirme en escritor”.

“Era un época de peligro y maldad extremos, y fueron los actos de bondad durante estos tiempos muy sombríos los que me inspiraron”, continúa Zusak. “De eso se trata LADRONA DE LIBROS: encontrar la belleza en incluso las circunstancias más desagradables. Uno de los temas principales de la historia es que Hitler, a través de sus palabras, está acabando con la gente, y Liesel se las está robando de regreso, y con ellas está escribiendo su propia historia”.

La esfera de acción de la novela y su exitosa y joven heroína llamaron la atención de los productores Karen Rosenfelt y Ken Blancato, quienes desde su publicación han trabajado para llevarla a la pantalla grande. “No podía soltar el libro”, recuerda Rosenfelt. “Era tan edificante. Quedé impactada por la manera en cómo Markus le dio vida a Liesel; por la fortaleza, habilidades y hambre de leer y comprender el poder de las palabras que le imprimió al personaje”.

Durante el levantamiento del Partido Nazi, la libertad de expresión fue restringida severamente. Los libros fueron quemados. “A los alemanes les decían qué sentir, qué pensar y qué leer”, comenta Rosenfelt. “A pesar de esos obstáculos aparentemente insuperables, Liesel, al aprender a leer, adquiere el poder para ser creativa, pensar por sí misma y no repetir las ideas de otros”.

Un gran paso hacia adelante en el desarrollo del filme fue la contratación del guionista Michael Petroni (The Chronicles of Narnia: Voyage of the Dawn Treader) para adaptar el libro de Zusak, de 580 páginas. Cuando lo abordaron para que escribiera el guión, Petroni ya era, comenta, “un gran aficionado de la novela”.

“Markus Zusak tiene un talento prodigioso”, continúa Petroni. “Ha escrito un libro que será recordado como un clásico. Así que, al adaptarlo para la pantalla grande, primero tenía que superar mi intimidación. El reto más grande fue elegir qué eliminar. Es un tesoro oculto virtual de escenas maravillosamente emotivas, que fue lo primero que me llamó la atención del material”.

Hubo diversos retos más a superar. Petroni añade: “El libro no está escrito en orden cronológico, ya que el narrador con frecuencia deja intrigado al lector al ofrecerle piezas de información que más tarde repercutirán en la historia. Mi primer trabajo fue acomodarlo cronológicamente y después reestructurar las escenas para tener el mayor impacto dramático para una película. Esto significaba tener que alterar en ocasiones la cronología del libro; dudo que la gente se percate, pero este tipo de cambios siempre son engañosos de lograr. Me siento muy honrado de que Markus me haya confiado su libro”.

Petroni dice que lo que más lo tocó, además de la creatividad de la historia, fue que LADRONA DE LIBROS es un testimonio a la perseverancia. “Apela a una fuerza de espíritu en la condición humana con la que todo individuo se puede sentir identificado y sentirse inspirado. Y, desde luego, es acerca del poder de las palabras. ¿Qué escritor se podía resistir a eso?”.

Una vez que Petroni continuó puliendo el guión, comenzó la búsqueda por un director. “Basados en el extraordinario trabajo de Brian Percival en la televisión británica y en su pasión por este proyecto, teníamos muchas ganas de reunirnos con él”, comenta Elizabeth Gabler, presidente de Fox 2000 Pictures. “Brian llegó a la junta con un libro que había hecho, que consistía en imágenes que representaban su visión para el filme, por lo que quedamos fascinados de haber encontrado al director perfecto”.

Zusak tuvo la oportunidad de conocer a Percival a principios del proceso, y respondió de inmediato ante el entusiasmo del realizador. “Después de nuestra junta, una vez que nos despedimos, Brian me jaló un poco más hacia él y me dijo: ‘No te voy a defraudar’”, recuerda el autor. “Y me encantó la integridad de ese momento y de cuán genuino fue Brian”.

Gracias al éxito mundial de Downton Abbey, Percival era un director muy solicitado. “Hubo un momento dado en el que llegaban a la oficina cinco guiones diarios y me era imposible leerlos todos”, comenta, “así que leía las primeras 30 cuartillas de cada uno y así me daba cuenta si alguno de ellos era un proyecto interesante”. Percival dice que llevaba tan sólo unas cuantas páginas de The Book Thief cuando supo que tenía que hacer esa película. “Quedé muy conmovido con la novela. Es una historia tan positiva y edificante, además de que me encantó que el personaje principal fuera una chica que si bien no cuenta con nada y sin un futuro aparente, no sólo pudo sobrevivir sino prosperar”.

Y, por sobre todo, Percival sintió una conexión personal con la historia. “Mis orígenes son muy humildes. Comenzamos con muy poco y el deseo siempre fue intentar conseguir algo, que, en mi caso, era hacer películas. Más tarde, cuando fui a la escuela de arte, recuerdo cómo la gente me enseñó a observar el mundo, particularmente a través de los libros, de una manera distinta, y, como resultado, vivir la vida de manera diferente. Este tipo de cosas me llevaron a sentirme identificado con Liesel”.

Percival también apreció la idea de que el poder de las palabras puede ser tanto destructivo como constructivo, dependiendo la forma en la que las usemos. Es un tema que corre a lo largo de la historia. “Liesel comienza a entender las palabras y el poder que tienen, y se percata que puedes utilizarlas tanto para el bien como para el mal”, explica. “Esto le permite cambiar su vida y tomar decisiones que no hubiera tenido que hacer antes de haber tomado un libro. Ahí está la clave de su fuerza”.

 

Continuará…

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