“El Eterno pasará para abatir a Mitzráim y verá la sangre sobre el dintel
                   y sobre las dos jambas; el Eterno pasará sobre la entrada y no dejará
                   al destructor entrar a sus hogares para atacar (a ustedes).
                                                   Éxodo capítulo 12-23
La casa y el hogar.
No cabe duda que la palabra “casa” y la palabra “hogar” no significan la misma cosa. Pero si pueden ser y deberían ser complementarias.
Casa es la construcción, el edificio, el ladrillo, lo externo y todo los materiales que nosotros podemos describir de la edificación. Mientras que hogar alude y refiere a
lo interno, lo íntimo, el lugar en que nos agrada estar y nos sentimos cómodos.
Peligros externos.
En verdad, la idea de estas líneas se derivan de una disertación rabínica que pude escuchar el Shabat pasado  (el Shabat Hagadól o grande -antes de Pésaj). Y es que hay otra explicación sobre la idea de marcar las puertas de las casas judías con sangre del sacrificio Pascual. La sangre como todos sabemos es de color rojo, y el rojo es una advertencia, para todos nosotros, que al señalar el sitio como una casa judía, hay que
tener mucho cuidado que cosas externas o foráneas se dejan a ella ingresar.
Podemos aludir a personas, o materiales de información (diarios, revistas, internet y hasta celulares sin filtro), que no son convenientes dejarlas ingresar, para el bien de todos nosotros y obviamente de nuestros hijos cuyas mentes se encuentran en formación.
Muchas familias judías han sucumbido o colapsado lentamente, por no haber sido cuidadosas, en colocar esta advertencia de “stop” o pararse, y luego chequear si permitimos o no su ingreso a nuestra intimidad.
Peligros internos.
En el capítulo 14, versículo 35 habla que, lo que la Torá denomina  tzaráat (una afección de los tiempos bíblicos y que ha sido traducida o mal traducida como Lepra, está última una enfermedad provocada por un bacilo o bacteria
que los médicos vemos no tan infrecuentemente, especial en climas cálidos y mayormente en poblaciones de nivel socio-económico bajo que afecta la piel, pero se extiende y lesiona en profundidad de no ser medicada), también podría afectar
la casa judía. Esta tzaráat(enfermedad de naturaleza espiritual) es explicada como una afección relacionada con lo que denominamos Lashón Hará o maledicencia, es decir, hablar mal de otras personas.
Lo cual constituye un  pecado de alto voltaje, cuya energía negativa flota en el ambiente, influye en el aire que se respira en el hogar  judío, obviamente marca negativamente a nosotros y nuestros judíos, e impregna negativamente la propia
edificación que chupa todas esas habladurías como una fuerza negativa, y lo manifiesta con manchas en las paredes.
Para finalizar este tercer bloque, es verdad que no siempre el tzaráat de una casa es algo negativo, pero es otra situación que no viene a cuenta del tópico que estamos tocando.
Reflexión final.
Este Pésaj podemos reflexionar, hay peligros para la casa judía que vienen de afuera hacia adentro, pero también hay peligros internos que terminan manifestándose hacia afuera.
Es decir, en ambas direcciones debemos cuidarnos. Como dijimos al principio casa es la construcción destinada a ser habitada, mientras que hogar alude al ambiente familiar que se desarrolla en la vivienda habitual.
No cabe duda, debemos ser muy cuidadosos en esto, y como encontramos en las Sagradas Escrituras “Y ahora volved a vuestras tiendas”. Es decir, aquel lugar que debe ser mi refugio y mi fortaleza, y de donde no nos podemos (ni deberíamos intentar) escapar.
El que esto escribe, desea a todos los lectores disfrutar y vivenciar adecuadamente este nuevo Passover o Pascua judía (bajo el símbolo zodiacal del cordero y la idea de lekareb o acercarnos los unos a los otros y también hacia hashem). La fiesta de la libertad del alma de las limitaciones del cuerpo y poder salir de todas nuestras angosturas y nuestras prisiones de toda clase, poder expandirnos y evolucionar, y que justamente requiere en mucho de este abordaje acerca de la casa y el hogar judío.
Buenos Aires-Argentina

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