Diario Judío México - De acuerdo a su particular genealogía, esta saga familiar de comerciantes, filántropos, hombres de letras y políticos de mayor o menor renombre y popularidad, afirman descender de los Ben Sosán -o Bensusán-, importante familia judeo-española, cuyos orígenes se pierden en el tiempo, aunque, en España, se remontan a 1.352.

Instalados durante muchos años en Bagdad, posteriormente sus contactos comerciales y negocios les llevarían a la India y más adelante a Inglaterra y China. Mucho y grande es el poder comercial de esta familia que, a base de trabajo, constancia y perspicacia en los negocios, se labran la reputación de ser los Rothschild del Este.

El fundador, por llamarlo de alguna manera, de la saga familiar es el jeque Sassoon Ben Salá, quien durante cuarenta años ocupó el puesto de nasí de la comunidad judía de Bagdad, siendo, a la vez, responsable financiero de los pachás otomanos que gobernaban la ciudad, ya que era el imperio turco el que regía por entonces los destinos de Iraq.

Sin duda alguna al respecto, fue David Sassoon, hijo del anterior, quien realmente sentó las bases del éxito comercial que disfrutaría esta familia durante muchísimos años y que les llevaría a acumular una cuantiosísima fortuna.

David Sassoon hizo su aprendizaje en el mundo de los negocios mientras trabajaba en el Banco de Bagdad. Su inquietud por las lenguas, cosa muy importante en el mundillo donde se desenvolvía, hace que hable con fluidez el hebreo, el árabe, el persa, el turco y, más tarde, el indí, aunque, según propia confesión, sus nociones del inglés siempre fueron bastante elementales. Debido a una epidemia de peste que, prácticamente, diezmó la ciudad de Bagdad, David pasa a instalarse en Basora y en Bushir, en pleno Golfo Pérsico. Al poco tiempo, se le uniría su padre y el resto de la familia más cercana.

Sus inquietudes comerciales y la firma de un importante acuerdo comercial lo lleva a visitar Bombay, ciudad que pasado el tiempo, se convertiría en su lugar habitual de residencia en compañía de toda su familia. Es allí donde establece la compañía David Sassoon & Co., con una amplia red de sucursales que incluyen ciudades tales como Calcula, Shangai, Cantón y Hong Kong. Sus variopintos negocios incluyen desde el monopolio del comercio de opio hasta el transporte marítimo de sedas y porcelanas. Judío sumamente observante, siempre atribuirá su gran éxito en los negocios al hecho de tener a sus ocho hijos como agentes y a su estricta observancia de la ley de Moisés.

Si es importante la faceta comercial no lo es menos el talante filantrópico de los Sassoon. Individuos altamente comprometidos con su pueblo, ayudan y prestan apoyo a multitud de causas, muchas de las cuales no solamente se circunscriben al tema judío o de ayuda a sus paisanos. En Bombay, su nueva ciudad de residencia, sufragan los gastos de construcción de la sinagoga Maguén David, a la par que contribuyen en gran medida a la creación de instituciones civiles y culturales importantes tales como hospitales, orfelinatos, bibliotecas y organizaciones municipales de caridad.

Poco antes de su muerte, destina una importante suma de dinero a la edificación del Instituto de Mecánica de Bombay, institución que lleva su nombre. También es necesario resaltar su contribución mayoritaria a la creación del hospital general de la ciudad de Puna, abierto a todas las castas y religiones, tema éste que, debido a la época, causó no poca controversia y rechazo entre las castas más sobresalientes hindúes que se negaban a ser atendidas en la misma forma y por los mismos doctores que atendían a discriminados parias o a musulmanes y cristianos.

Muy pronto y gracias a sus actividades filantrópicas, el apellido Sassoon llega a resultar muy conocido en las comunidades judías de Turquía, China, Persia e India.

En diciembre de 1.864 y en sesión extraordinaria del Ayuntamiento de Bombay, se decide la construcción de un monumento que honre la memoria del gran benefactor de la ciudad. La estatua, acordada por mayoría absoluta del consistorio municipal, se erige en el Instituto Sassoon de Mecánica, institución a la que tanto dinero y esfuerzo personal dedicó.

Hablar del resto de los miembros de la familia Sassoon sería, quizá, demasiado largo para el corto espacio disponible. Solamente citaré el nombre de algunos de sus miembros los cuales contribuyeron a dar más luz y esplendor a un apellido ya de por sí importante.

Albert Sassoon, hijo de David, se instala en Londres hacia 1.875, y es, asimismo, el primer anglo-indio que recibe los derechos de ciudadanía expresamente concedidos por la corporación municipal de Londres. Tal es su integración en la alta sociedad londinense que en 1.890, la reina Victoria le ennoblece concediéndole una baronía.

Sir Edward Albert Sassoon, hijo mayor de Albert, es el primer Sassoon que decide dedicarse a la política como representante del Partido Conservador Inglés. Como tal, es elegido miembro del Parlamento, cargo que compatibilizará con el de presidente de la Congregación Española-Portuguesa de Londres.

No podía faltar en esta interesante saga familiar, aquellos miembros que se dedicaron a temas culturales tales como la bibliofilia y el coleccionismo de magníficos incunables escritos en lengua hebrea. En este sentido, David Salomón Sassoon y su hijo Salomón David, se convierten en el máximo exponente de esta rama de la familia que prefiere dedicarse al cultivo de las letras y las artes, sin prestarle demasiado interés al tema económico.

Hasta aquí, el breve esbozo de una familia sefaradí, con vocación universal, que supo coligar, de forma casi perfecta, el gusto por la cultura y el legado heredado de sus antepasados, la auténtica filantropía consistente en ayudar a todo aquel que lo necesite, sin importar clase social, casta o religión, y un exquisito refinamiento en trato y conducta que les hizo alcanzar, en su tiempo, cotas exclusivamente reservadas a los privilegiados.

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Abogado en ejercicio y master en Judaica por la Freie Universität Berlín. Colabora de forma períodica en revistas como Studia Rosenthaliana, Raíces, etc.., en temas relacionados con el judaísmo sefaradí.