Diario Judío México - En estos primeros días del 2012 los medios de comunicación están ya dedicando una proporción importante de sus espacios de información y análisis a los temas electorales.

En esta etapa son los partidos políticos y sus dirigentes los que más aparecen en los medios. Los ojos de estos están enfocados a los procedimientos que utilizarán los partidos para elegir a sus candidatos, así como a las personas que expresan su interés por ser postuladas.

Además de la Presidencia de la República, de los 128 senadores y de 500 diputados federales, este año se elegirán seis gobernadores y el jefe de gobierno del Distrito Federal y 889 presidentes municipales y jefes delegacionales, además de alrededor de 550 diputados locales.

Se trata de una etapa crucial del proceso electoral pues son las cúpulas de los partidos las que deciden a quienes seleccionarán como candidatos utilizando diversos métodos en la mayoría de los casos poco democráticos y con poca participación de su militancia.

La pregunta es si los métodos utilizados nos aseguran a los electores que serán las y los mejores hombres y mujeres los que serán postulados, tomando en cuenta su trayectoria y experiencia previa, su preparación o su capacidad intelectual.

Lamentablemente al pasar del tiempo vamos viendo como en la integración de los gobiernos y de las cámaras hacen mayoría personas inexpertas, sin calificación alguna para ejercer la función encomendada, inclusive sin formación académica, que supla su falta de conocimiento de las materias que deberán manejar.

Asimismo atestiguamos como personas impresentables por sus niveles de corrupción y abuso del poder, aparecen como candidatos o se reubican en otras posiciones de gobierno. La impunidad y falta de efectividad de los mecanismos de rendición de cuentas, les permite seguir extrayendo recursos públicos, pues aunque su nivel de corrupción es conocido y sufrido por muchos, nadie se atreve a denunciarlos, o se vuelven noticia fugaz en los medios de comunicación, sin consecuencia alguna.

Los partidos políticos que deberían ser los primeros en exigirles una conducta ética, son los primeros en protegerlos, defenderlos e incluso honrarlos, como es el caso reciente de Humberto Moreira y la deuda de Coahuila, o el desaseado asunto de REPSOL y el Director de PEMEX.

Hace unos días empezó a expresarse la preocupación sobre la necesidad de blindar los procesos electorales de la penetración del crimen organizado. Este riesgo no puede desvincularse de la selección de candidatos con conocida trayectoria de corrupción, pues quien ya violó la Ley una vez y además, no fue castigado, lo volverá a hacer y con facilidad entrará en colusión con todo tipo de mafias.

Estamos a seis meses de elegir al 22% de los gobernadores, y a cerca del 37% de los presidentes municipales. Dos grandes áreas metropolitanas cambiarán a sus gobernantes: D.F. y Guadalajara.

El país está siguiendo una trayectoria de creciente violencia en donde la convivencia civilizada y la vida y la libertad de cada mexicano y mexicana están en permanente peligro.

La endémica corrupción en el ejercicio del poder político y económico en , ha sido caldo de cultivo del crimen organizado. También lo es la mediocridad e incapacidad de los gobernantes y el consecuente debilitamiento de las estructuras institucionales por la inexperiencia de quienes las conducen.

Es esta una etapa en donde los partidos políticos deberían procurar ofrecernos a los electores candidatos y candidatas aptos, dignos, responsables, comprometidos con el país y con conocimiento y experiencia sobre la función para la que serán postulados. Las curvas de aprendizaje son costosas y generan vacios que rápidamente son ocupados por los intereses creados en los diversos campos y sectores.

No nos queda tiempo para más improvisados y menos para corruptos.

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Estudio economía en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) e inició su trabajo profesional como investigadora del Banco de México, de El Colegio de México (Colmex) y de la Dirección General de Estadística.Trabajó por 20 años en el Gobierno Federal como Directora General del Empleo, del Instituto Nacional del Consumidor, del Centro de Investigaciones para el Desarrollo Rural Integral y concluyó como Subsecretaría de Planeación y Desarrollo Pesquero.Dejó el Gobierno Federal en 1991 y se incorporó a las organizaciones de la sociedad civil en lucha por la democracia. Fue presidenta de ACUDE (Acuerdo Nacional para la Democracia), participó en la creación y fue parte de la primera coordinación de Alianza Cívica, socia fundadora de GIMTRAP y de Causa Ciudadana APN y actualmente es presidenta fundadora de Iniciativa Ciudadana y Desarrollo Social, INCIDE Social AC.Fue miembro del Comité Técnico para la Auditoria del Padrón Electoral en 1994 y directora del Registro Federal Electoral en 1997. Coordinó los trabajos técnicos para la participación de México en la Conferencia de la Mujer en Beijing de1995.Participó como Secretaria de Desarrollo Social en el primer gobierno democrático del Distrito Federal de 1997 al 2000.En 2003 fue una de los cuatro expertos encargados de la elaboración del Diagnóstico sobre la Situación de los Derechos Humanos en México para la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas en la materia, encargándose de varios apartados del Capítulo de DESC y del relativo a derechos humanos de las mujeres. En 2008 colaboró en el diagnóstico de derechos humanos de Guerrero con el capítulo sobre DESC.En 2004 y 2005 coordinó la elaboración de un análisis sobre la Realidad Social en Ciudad Juárez, y de 2006 a 2009 promovió y participó en los Comités Conciudadanos para la Observación y la Reforma Electoral. Participa como docente y conferencista en varios diplomados en los temas de Desarrollo y Política Social, Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Políticas hacia las Familias, Desigualdad Social, Sector Informal y mercados de trabajo y Desarrollo de la Sociedad Civil.Es miembro del Seminario de la Cuestión Social de la UNAM, de la Sociedad Mexicana de Demografía, del Consejo del Observatorio de Política Social y Derechos Humanos, Consejera de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), miembro titular del Seminario de Cultura Mexicana; y ahora miembro del Consejo Consultivo Ciudadano de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (CONAVIM).