Diario Judío México - Plomo fundido”, como fue denominado el reciente operativo (no considerado “guerra”), llevado a cabo por el ejército israelí en la zona de contra el movimiento Hamas sigue siendo un tema candente cuyas consecuencias se sienten en la vida cotidiana israelí.

En el artículo publicado el mes anterior, expliqué brevemente algunos de los principios ideológicos sobre los cuales se basa esta organización religiosa. En ese entonces, el ejército israelí no había aún reforzado los ataques aéreos con las fuerzas de infantería, cosa que hizo posteriormente, luchando casa por casa en zonas densamente pobladas de las ciudades de , con la inevitable pérdida de vidas civiles. Los daños causados a las instalaciones, edificios y estructuras de Hamas fueron enormes. Sintiéndose perseguidos, los cabecillas y directivos se escondieron en “bunkers” bajo tierra, sin tener ni siquiera idea de lo que sucedía arriba. El caos y la anarquía cundieron en , al no haber quien se ocupase de las necesidades básicas de su población.

Este proceso se inició cuando el 19 de diciembre de 2008 Hamas decidió no reanudar la tregua (que de hecho nunca existió), y debe considerarse como la respuesta del ala radical a cualquier tipo de arreglo del conflicto por parte de la Autoridad Palestina encabezada por Abu Mazen, así como por la comunidad internacional; no es una coincidencia que los primeros kassam y mortero que cayeron en Sderot, Netivot y Ashkelón fueron lanzados poco tiempo después de que el Consejo de Seguridad de la ONU ratificara la solución de dos estados, apoyada por las principales potencias mundiales. Hamas desechó de entrada todos los acuerdos aprobados por El Fatah (como de Oslo) que permitiesen llegar a una solución.

Para Hamas la única solución es la desaparición total de y el establecimiento de un estado religioso bajo las leyes de la shaaría. Pero ante la absurda insistencia por parte de los para democratizar la región, en 2006 se llevaron a cabo elecciones para el Parlamento Palestino, que fueron ganadas por Hamas con 77 escaños, contra 44 de El- Fatah. En 2007, en un bien planeado golpe de estado, Hamas se apoderó de toda la dirección de liquidando a los partidarios de El-Fatah (350 de ellos asesinados). Hamas aduce que la causa de los ataques con cohetes fue el bloqueo impuesto por ; recordemos que estos ataques se inciaron aún antes del bloqueo y que, después de la aplastante victoria de Hamas, el paso de Rafiah a Egipto estuvo abierto, tras de la evacuación unilateral israelí de sus asentamientos en . Después de la aplastante victoria de Hamas, no hubo durante cinco meses bloqueo económico a la zona de , a pesar de que durante todo ese tiempo estuvieron lanzando proyectiles a las poblaciones israelíes de la zona.

La política de Hamas es clara: su lucha no es sólo contra sino también contra el liderazgo de la Autoridad Palestina. Adiestró y envió a terroristas suicidas para asesinar a civiles israelíes. Y durante siete años ha estado lanzando incesantemente proyectiles contra las ciudades ubicadas en un radio de 25 a 40 km. (Sderot, Netivot, Ashkelón, Ashdod, Beer-Sheva y otras), apuntando a un millón de civiles israelíes que viven en esa zona. De esta manera cree ganar una mejor posición ante el electorado palestino en las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias, que debieron haberse realizado el 10 de enero con el mandato de Abu Mazen. Pero la lucha fue devastadora, y la destrucción enorme, considerada como “desproporcionada”.

La lógica occidental no opera en esta región. Hoy en día Hamas sigue festejando su victoria sin haber aceptado de facto el cese de fuego, puesto que su líder Jaled Mashal, estacionado a larga distancia en Damasco, así lo ha solicitado.

La guerra ha sido desigual. El poderío israelí es indiscutible. Pero los medios se encargaron de mostrar verdades parciales como siempre lo hacen cuando se trata de . Los daños causados en la población israelí no fueron exhibidos. Vimos sólo imágenes de los “pobres ” palestinos, víctimas de esta guerra cruel, sin mencionar que fueron usados como escudo por el mismo Hamas, que se instala a lanzar en lugares que seguramente los israelíes no atacarían como escuelas, hospitales y mezquitas. El ejército israelí envió panfletos e hizo miles de telefonazos pidiendo a la población civil que abandonase lugares que podrían ser bombardeados. En varias ocasiones envió ayuda humanitaria (comida y medicamentos) que fueron casi inmediatamente requisados por Hamas sin que llegasen a la población necesitada. Nunca se mencionó que estos envíos fueron financiados casi exclusivamente por (se habla de 1.400 toneladas). ¿Y dónde estaban sus buenos hermanos árabes? Los medios tampoco se encargaron de mencionar las peculiaridades de Hamas: efectivamente, reciben apoyo de Irán y de Siria, pero son musulmanes sunitas y no shiítas como los iraníes (que no son árabes), grupos musulmanes que han estado en pugna desde hace cientos de años. Recordemos que, en sus etapas iniciales en 1977, Hamas recibió apoyo y pertrechos de los servicios israelíes para disminuir la fuerza de Arafat. Y sólo en 1987, a raíz de la primera intifada, empezaron a jugar un rol activo en la violencia anti-israelí.

El cese de fuego ha sido aprobado por , poniendo como condición que se controlen los túneles y los pasos por Rafiah por los que circulan las armas para Hamas. Parece estar en camino la ayuda internacional que se encargará de ello. Pero la sufrida población de no ha enfrentado directamente a Hamas por el temor francamente existente.

se encuentra ahora en un difícil proceso político. Como consecuencia de la guerra ha habido un serio vuelco de la población hacia la derecha, apoyando a partidos que probablemente no sigan el proceso de paz, como el Likud de Bibi Netanyahu o el “ Beiteinu” de Avigdor Liberman. Las opciones en la formación de un nuevo gobierno han radicalizado a los israelíes.

Otra consecuencia ha sido el tremendo incremento del : En Venezuela, Bolivia, Paraguay, nuestro hasta hace poco aliado Turquía, España, y otros. Tan sólo esperemos que los caminos hacia la paz no queden bloqueados.

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Nacida en México y cursando sus estudios hasta la preparatoria en planteles de la red judaica, obtiene en la UNAM el título de Licenciada en Economía.Su actividad social en México y en Israel ha sido intensa, llegando a ser Presidenta de varias organizaciones. En Israel ha sido fundadora y directora del Fondo Rosario Castellanos para llevar a esas tierras la cultura mexicana. Ha sido agregada cultural de la Embajada de México en Israel de 1993 a 1998 y asesora en asuntos culturales hasta el día de hoy. Colaboró en varios periódicos y revistas en México y desde hace 13 años escribe mensualmente desde Israel en "Foro".