Diario Judío México - Me llegó un mensaje anunciando la inminente detención de Romero Deschamps y aunque me llamó la atención que era anónima cometí el error de reenviársela a mis contactos. Era interesante que el mensaje venía de un empresario que lleva más de un año enviando material negativo sobre AMLO e inclusive lo califica como el presidente más inepto de , aunque el gobierno no cumple ni siquiera el mes y medio. Hay que decir que a ese empresario le fue MUY bien con el gobierno de AMLO en la CDMX. Me imagino que ahora se impuso el clasismo y la sensación de perdida ideológica ante la salida de la derecha neoliberal del poder. Así que mi atrevimiento respondió ante el hecho que esa capa de empresarios abiertamente reaccionarios aplaudían una acción del gobierno.

Muchas fueron las reacciones ante el anuncio, aunque casi unánime era el aplauso porque se haría justicia con uno de los peores truhanes que han atracado la riqueza nacional. Muchos pedían cárcel inmediata.

Pero había un truco muy bien disfrazado en el anuncio; la llamada de atención de que vendría una gran inestabilidad debida a la acción que el sindicato de PEMEX emprendería por la detención del líder. No tenía mucho sentido discutir sobre la naturaleza de esos sindicatos y el hecho que no son cuerpos monolíticos ni homogéneos, la cercanía con el poder les permite la imposición y reproducción del liderazgo que es corrupto e impune porque establece un toma y daca con el gobierno, ahí está el PEMEXGATE, dónde Romero ayudó a transferir ilegalmente 1,000 millones de pesos a una campaña presidencial del PRI. Un ejemplo claro sobre el retiro del poder al liderazgo en un sindicato es el SNTE, cuya líder pasó cinco años en prisión debido a la acción gubernamental.

Cuándo no se cumplió la detención (días después Romero se amparó), pregunté sobre el origen del anuncio, la respuesta fue: “ya veo que fue fake news, y normalmente no reenvio cosas, pero me lo mandó un amigo que tiene una empresa muy grande”. O sea que el tamaño de la riqueza da credibilidad hasta para los infundios, además de la predisposición de lanzar infundios y mentiras justificadas por la misión superior de desestabilizar al gobierno. También me quedó claro, el mecanismo de la campaña que busca crear un clima de pánico que lleve a la inestabilidad.

AMLO ya ha sido calificado. Antes de tomar posesión fue declarado el peor presidente electo, ahora es un inepto, pero hasta las encuestas que maneja la derecha en twitter arrojan aceptación para la decisión de lucha contra el huachicol.

Es interesante que ante la evidencia de acciones que van por el camino correcto la intolerancia se acelera introduciendo siempre un PERO. Después de agravada la crisis de desabasto provocada por los rumores que llevaron a compras de pánico, salió el argumento: la decisión es correcta, PERO debieron haber arreglado el abasto. Después que AMLO empezó a cumplir promesas de campaña, como la entrega de ayudas económicas a NINIs, adultos mayores y discapacitados, el argumento fue: busca lealtades para la próxima elección. No hay duda que las acciones de gobierno ayudan a motivar el voto, y este caso no es la excepción, también es cierto que el derrame de una gran cantidad de dinero tendrá un impacto sobre la economía, porque seguramente los más jodidos no enviarán el dinero a los paraísos fiscales, como hacen esos empresarios que distribuyen infundios, sino que empezarán a comprar y con eso crecerá el mercado.

Esta campaña de miedo, odio, rumores intenta ser el preludio del cacerolismo. Este tipo de empresario busca la inestabilidad, está cómodo con un golpe de Estado, serían como en Chile, de los que le aplaudían a Pinochet y apoyarían las políticas totalitarias que eliminan las libertades, y para eso es muy útil la turbulencia que están provocando.

La sociedad debe abrir muy bien los ojos. Cuándo respondo con argumentos, mucha gente me responde: es cierto, ya no sabemos a quién creerle.

El gobierno deberá afinar sus mecanismos de información y tal vez tendrá que surgir una nueva casta de opinólogos que ayude a limpiar lo enrarecido del ambiente informativo, aunque se requiere un mecanismo para que no se corrompan o vendan al régimen cómo los repudiados comentócratas (el corrector insiste en poner comento ratas) que tenemos.

Para combatir al autoritarismo y los vicios que acarrea se requiere más que buena voluntad, se requiere una sociedad politizada que este alerta y sepa levantar la voz cuando sus intereses personales y colectivos sean traicionados. Esto es complicado, pero hay que luchar para que no se quede en el terreno de la utopía.

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Chair, International Advisory Board for Immigration Studies. U.S.-Mexico Research Program. UCLA. Director asociado de la revista Araucaria. Director del semanario El Reto. Testigo experto en juicios de asilo político y para frenar deportación de mexicanos en Estados Unidos. Posdoctorado en Historia, University of California, Los Angeles. Doctor en Ciencias Política (UNAM). 35 libros publicados y más de 1,000 artículos. Traducido al inglés, francés e italiano. Pionero en varias áreas de investigación: análisis de redes políticas, estudios sobre humor político, democratización en México, temas fronterizos (agua, migración y seguridad) y sobre Crimen Autorizado.