Diario Judío México - Es conocido que para formar sus idiomas particulares-ladino, judeo-español, haquetía, yiddish, etc,-los judíos han tomado palabras, expresiones, y más, de los países donde vivían. Menos conocido es que los judíos han dado palabras, expresiones, y más, a otros idiomas. En el caso del Papiamentu, los judíos Sefardies han contribuido en la propia formación, el mantenimiento, y el desarrollo de este idioma, decretado por ley del marzo de 2008 como idioma oficial, junto con el holandès y el inglès.

El Papiamentu es el idioma créole de Las – Curaçao, Aruba y Bonaire, las tres más grandes islas de las seis islas holandesas en el Mar Caribe con una población de 300,000 habitantes. Aunque el Neerlandés es la lengua oficial, el Papiamentu es el idioma materno de todas las capas de la sociedad. Junto con unos 130,000 antillanos que viven en los Países Bajos, son un total de 430,000 personas.

La Comunidad Judía-Sefardí tuvo un papel preponderante en el desarrollo de las así como en la formación del Papiamentu y su transformación, desde lengua créole -“lingua franca” hasta su carácter actual.

Curaçao en el Caribe

La isla de Curaçao fue descubierta en el año 1499 por Alonso de Ojeda, compañero de Cristóbal Colón. A continuación llegaron los españoles a Aruba y Bonaire. Debido al clima árido y la falta de riqueza de tierras, los españoles las nombraron “Islas Inútiles”.

Johanes van Walbeek ocupó Curaçao en 1634 para la West Indische Companie, luego se apoderaron los holandeses de Bonaire en 1634 y de Aruba en 1635. Al principio se convirtió Curaçao en centro comercial para el tráfico de esclavos venidos desde África y el comercio transeúnte de azúcar desde Brasil y las islas del Caribe.

Los Sefarditas de Curaçao aprovecharon las oportunidades de comercio regional de otras mercancías desde el puerto en agua profunda de Willemstad, para transformar la isla de Curaçao en un centro de transporte y comercio dentro de la región y con Europa.

Los Judíos de Curaçao

El primer judío en llegar a Curaçao en 1634 fue Samuel Cohen (Coheño), un intérprete de J. van Walbeek, nombrado por los soldados holandeses “un judihuelo”. Cohen, originario de Ámsterdam, permaneció 8 años en la Isla.

El primer grupo fuerte de diez famílias llegó en 1651 desde la Congregación Portuguesa de Ámsterdam. Bajo el liderazgo de Joao d’ Yllan este grupo fundó una congregación. Sus integrantes se dotaron de una Sinagoga en un simple edificio de madera la que nombraron Mikve – La esperanza de .

El segundo grupo fuerte de 70 almas llegó en 1659, también desde Ámsterdam bajo el liderazgo de Isaac da Costa. Este grupo trajo un Sefer Torah obsequiado por el Mahamad, liderazgo de la comunidad de Ámsterdam, y según la tradición, es todavía h en uso por la Congregación Mikve – Emanuel de Curaçao. Este grupo consagró en 1659 el primer cementerio judío en la isla- Beth Haim, considerado también como el más antiguo en las Américas.

La implantación agrícola no resultó y la congregación se dedicó a los negocios, el transporte marítimo hacia Ámsterdam de los productos agrícolas adquiridos en Colombia, Venezuela y las islas del Caribe.

Con la llegada de grupos venidos desde Brasil y otros desde Ámsterdam y hasta de Lisabona en Portugal y Bayona en Francia, la población judía – sefardí de Curaçao aumentó hasta unas 2000 almas, constituyendo más de la mitad de la población no autóctona de la isla, siendo esta la más grande y próspera comunidad judía del nuevo mundo hasta el siglo XIX.

Curaçao extendió su ayuda a las nuevas congregaciones judías de Nueva York, Rhode Island, New Port, Philadelphia, Charleston, hoy día en USA; a las islas St. Thomas, a las Islas Vírgenes, a Suriname, a Colombia y a Venezuela, ganándose el título honorífico de “Congregación Madre de las Américas”

Los judíos sefarditas, tuvieron gran influencia en varios sectores de la vida local, incluso en la formación y el desarrollo del idioma Papiamentu.
El comercio consistió en comprar en Colombia y Venezuela que estaban bajo dominio español, caña de azúcar, cacao, tabaco y madera y exportarlas hacia Ámsterdam, Londres, Hamburgo y Bordeaux así como hacia Lisabona y Sevilla.Desde Ámsterdam importaron productos manufacturados, vestidos de lana, instrumentos, utensílios, comida y armamento.

Los judíos dominaron el comercio entre las islas, el intercambio de moneda, la construcción de barcos, fueron dueños de transportes y de seguros marítimos. Los sefarditas fueron también capitanes de naves. La West Indische Companie no permitió a los judíos de Curaçao comprar esclavos, sea por su uso personal o para el comercio hasta 1674, dos décadas después del primer establecimiento permanente de sefardíes en la isla. El comercio de esclavos fue el dominio guardado de la West Indische Companie.

En 1675 la West Indische Companie declaró la isla como “puerto libre” utilizando Curaçao como base de comercio de contrabando con las colonias españolas, francesas e inglesas e incluso con las islas del Caribe.

Los sefardíes de Curaçao jugaron un papel importante en este comercio regional. Dueños de barcos desde 1652, los sefardíes tenían en 1726 más de 200 barcos, dominando la navegación de la isla. Los sefardíes tuvieron contactos regulares de negocios con mñasmde 20 puertos en el Norte, Centro y Sur América, el Golfo de México y las Islas del Caribe.

Continúa…

Fuente: Sefarad

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