Aparece en el documental intitulado “I have never forgotten you” (Nunca los he olvidado)  una escena en la que en una entrevista, una periodista americana, en los años 70’s, le pregunta a Shimon Wiesenthal:

¿No es tiempo de parar, de ya dejar de perseguir a los nazis que la gran mayoría de ellos ya son muy mayores de edad?

A lo que Shimon contesta muy decididamente:

I can not stop (No puedo parar).

En el mismo documental, narra como también capturó al policía holandés que entró con sus cómplices a la casa de Ana Frank y su familia en Ámsterdam para arrestarlos el 4 de Agosto de 1944, sólo por ser judíos, y que dicha captura, aunque no era tan importante como la de lo otros 1099 nazis que buscó, fue para demostrarle al Mundo, que la Historia del diario de Ana Frank, si era cierta sin lugar a dudas.

Por toda esa trayectoria, fue muy impactante, cuando en verano de 1988, visitó México, yo tuve el gran honor de asistir al auditorio del Colegio Monte Sinaí uno de esos 3 dias, cuando se encontraba a la vuelta del Deportivo,  para presenciar cuando Shimon bajó por la escalera de dicho auditorio, escoltado por mi Maestro de Karate: Benjamín Podoswa Schwaycer, y su comitiva, para llegar al escenario y dictar su conferencia.

A la izquierda de la fotografía: Benjamín Podoswa, al centro: Shimon Wiesenthal, y a la derecha: Ishie Gitlin.

Ese día, yo siendo todavía un adolescente de 18 años y de pie en el auditorio, sentí ese orgullo que se siente muy pocas veces en la vida, que ensancha el pecho con cada respiro, te endereza la columna y te eleva sintiéndote mucho más grande de lo que eres, al ver al hombre que me enseñó la disciplina del Karate Do, desde que cumplí Bar Mitzvah, escoltando a Shimon.

Nadie como Benjamín Podoswa, que en esa época era estudiante de Comunicaciones en la Universidad Anahuac, y en las tardes nos daba clases de Karate en el Centro Social Monte Sinaí, podía tener esa capacidad de transmitir a sus alumnos el control mental que se necesita para dominar al cuerpo y estabilizarlo en una posición casi perfecta para poder dar un oí-suki (golpe directo) al aire, y sentirlo en el alma, esa misma capacidad la mostró al bajar de la escalera del auditorio de la Monte junto a Shimon Wiesenthal.

Ese fue uno de los días que marcan la vida de uno para el resto de la vida, así como lo fue  el 14 de Septiembre de 1939, cuando Chamberlain nombró a Churchill como primer Lord del almirantazgo en Inglaterra, y éste último dijo: “Toda mi vida fue una preparación para este día”… y así, acabó, junto con más adelante, esa pesadilla llamada nazismo (ver artículo sobre Churchill en Diario Judío: Agosto 10, 2020).

Todos tenemos esos días grandiosos en nuestras vidas, y es muy reconfortante, de vez en cuando, revivirlos.

Nota cultural: En la película “The gathering storm” (En medio de la tormenta) con Albert Finey y Vanessa Redgrave sobre la vida de Churchill, al final aparece ese día cuando es nombrado Lord del almirantazgo, y en toda Inglaterra se comentó: “Winston is back” (Winston ha vuelto).