presentó en EE.UU. una demanda contra la firma tecnológica israelí NSO Group, a la que acusa de haber hackeado teléfonos de particulares al haberlos infectado con su software espía a través de la plataforma de mensajería , propiedad de plataforma fundada por .

La querella fue presentada este martes en los juzgados federales del distrito norte de California, con sede en San Francisco, y en ella se especifica que la supuesta campaña de NSO Group fue dirigida contra alrededor de un centenar de periodistas y activistas defensores de los derechos humanos, entre otros.

“Al ser incapaces de romper la encriptación de entre emisor y receptor, los acusados desarrollaron su malware para poder acceder a mensajes y otras comunicaciones después de que fuesen descifradas en los dispositivos receptores”, apunta la demanda presenta por la compañía que dirige Zuckerberg.

Según , el grupo israelí habría analizado al detalle la aplicación de y habría desarrollado un programa capaz de emular de forma precisa el tráfico de red en la plataforma, lo que le habría permitido transmitir código maligno sin ser detectado por sus servidores.

Además de periodistas y activistas, los querellantes aseguraron que también se hackearon los móviles de diplomáticos, disidentes políticos y miembros de Gobiernos a petición de los clientes de NSO Group, que en ocasiones fueron “Gobiernos extranjeros”.

“Esto debería servir de alerta para las compañías de tecnología, Gobiernos y todos los usuarios de internet. Las herramientas que permiten la vigilancia de nuestra vida privada están siendo usadas de forma abusiva, y la proliferación de esta tecnología en manos de compañías irresponsables y de Gobiernos nos pone a todos en riesgo”, indicó el jefe de WhatsApp, Will Cathcart.

Nada más presentar la demanda en los juzgados, Cathcart publicó una columna en la versión digital del diario The Washington Post en la que explicó lo ocurrido y aprovechó para hacer una defensa de la privacidad online, pese a los numerosos escándalos en los que se ha visto envuelta precisamente por este motivo.

En mayo de este año, Amnistía Internacional y otros grupos de derechos humanos ya presentaron una petición ante el Tribunal de Distrito de Tel Aviv para que Israel cancelase la licencia de exportación de NSO Group, precisamente por el supuesto espionaje a través de WhatsApp.

FuenteAurora Israel

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