Shabat Shalom Tisku le Sha nim Rabot ve Gmar Jatimá Tová.

La vida es una secuencia de ciclos que marcan las etapas de nuestro camino, los cuales como su nombre lo indica tienen un principio y un final, mi ciclo como presidente de esta Comunidad está cerca de su terminación y es este el momento en el que debo hacer una recopilación de lo realizado y reflexionar los resultados.

Empezaré mi informe dando a conocer los ganadores de los máximos premios que nuestra Comunidad otorga, los pasados años declaramos desiertos dichos premios para evitar acrecentar más las divergencias que nos lastimaban, pero con mucho orgullo quiero mencionar que de forma unánime se decidió otorgar el premio Maimónides de este año a una institución de nuestra Comunidad que hace un trabajo modesto y poco reconocido pero increíblemente humano y me refiero a la Jevrá Kedoshá, es la única institución que tarde o temprano y más vale sea tarde nos dará un servicio, durante el mes de noviembre se hará la entrega de dicho premio a todos y cada uno de los que integran esta institución. Por otra parte, en Jol Hamoed de Sucot se acostumbra hacer Yom Haaskan, en esta ocasión el premio Haaskan Sefaradí se entrega a una persona que dedica gran parte de su vida a la Jevrá Kedoshá y que viene de una familia tradicionalmente dedicada a esta labor, me refiero a Simón Benrey Halfón que el D-io te mande Refuá Shelemá, tu convicción de ser más fuerte que cualquier enfermedad debe de ser un ejemplo para todos, Felicidades Shimonico!

He decidido que, en lugar de hacer una crónica de lo realizado, ya que la mayoría de ello es evidente ante todos y no es necesario repetirlo, debo aprovechar este momento para agradecer.

Todas las mañanas la primera frase que debiere salir de nuestra boca es”Mode ani lefaneja melej jai ve kayam sheejezarta bi nishmati bejemla roba emunateja” (Agradezco yo, ReyVivo y Eterno que me devolviste mi alma con bondad, grande es tu fe en mi). Cada día, cada mañana es una nueva oportunidad de hacer el bien y por ello es que debemos agradecer cada día. Pero ahora lo hago de forma pública y plural.

En primer término y por encima de todo agradezco a Hashem la oportunidad que me dio en la vida de poder ser probado en este puesto y de haber salido de él pleno, es decir en paz conmigo mismo, en hebreo Shalom, esta que es la primera palabra que la mayoría aprendemos y que puede significar paz, hola, adiós e infinidad de cosas más, a su vez significa plenitud y ese es mi sentimiento en este momento el de Shalom o Shletnut, plenitud que es el estado del hombre en donde uno se encuentra en paz con uno mismo y con sus semejante por haber logrado un objetivo.

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