Diario Judío México - Unidos con los judíos de todos los tiempos y de todos los lugares del mundo, la comunidad de Saltillo celebró la fiesta de Yom Teruah, que bíblicamente significa “Día del tocar del Shofar”, una fiesta en la cual recuerdan que el sexto día Dios creó el hombre, celebran el año 5774 desde que Dios creó al primer hombre en la tierra: Adán.

Vestidos para una noche especial, la mayoría con prendas obscuras, adultos, jóvenes y niños que han descubierto su raíz judía en el Centro Cultural Hebreo “Bet- Ya’ acob” pidieron el cese de las maldiciones del año que finalizó e imploraron el inicio del año nuevo con bendiciones, durante la ceremonia que también se conoce como Rosh hashanah o cabeza de año.

Tras la lectura de Salmos, las mujeres de la sinagoga encendieron las candelas o las velas festivas, al tiempo que entre la paredes de la sinagoga se escuchó: “Con el ocaso del sol en esta tarde, unidos con los judíos de todo el tiempo y lugar, proclamamos un año nuevo de esperanza, que la luz de Dios alumbre, nos asista y nos dirija, para mostrarnos el bien que haremos, la armonía que debemos anhelar y hacer, así como encendemos estas llamas, que sean abiertos nuestros ojos a las innumerables oportunidades de crecimiento y de servicio en el año que se aproxima, para trabajar con la compasión, la justicia y la armonía y también hacer brillar el mundo con la presencia de Dios”.

Así empieza la proclamación del año nuevo, pues según la tradición judía que sigue el calendario lunar, en el séptimo mes, en el primer día del mes habrá Santa asamblea, cesará el trabajo y será un día de conmemoración por el sonido del Shofar.

Frente a los reunidos, un jovencito tocó con todas sus fuerzas el Shofar (un cuerno de carnero), orientado a cada punto cardinal y cuyo sonido invitó a la meditación.

Los judíos de este tiempo en Saltillo, recitaron en hebreo el Shema y sus bendiciones. Sin embargo, es una frase la que captura la esencia de esta plegaria: “Shema, , Adonai Eloheinu, Adonai Ejad” que significa  “¡Escucha Oh , el Señor Nuestro Dios, el Señor es uno!”. La frase que se le dice a todo judío al nacer y al morir y que se repite inclinándose hacia el oriente cubriéndose los ojos para concentrarse sólo en Dios.

Bellas historias surgen de este acto, pues cuenta Rubén Hernández, el maestro de la Sinagoga que luego del Holocausto muchos niños judíos fueron a parar a los orfanatos ocultando su identidad, y cuando hubo paz las familias judías sobrevivientes regresaron para adoptarlos, se les decía que no había pequeños de esta raza, pero tras pronunciar: –“Shema, , Adonai Eloheinu, Adonai ejad”–, los pequeños se inclinaban y cerraban sus ojos, señal inequívoca que pertenecían a familias de los mártires de aquella tragedia.

Dirigidos por el Zajad (o cantante litúrgico), los cantos en hebreo se escucharon en la sinagoga. En la ceremonia se abrió el arca donde se resguardan los pergaminos de la Torá.

“Concédenos paz, tu regalo más preciado, oh fuente eterna de paz, permite que tu pueblo de sea tu mensajero al mundo, que constantemente reine en nuestras fronteras salud y paz dentro de nuestras casas, fortalece los lazos de amistad entre los habitantes de toda la tierra”, imploraron.

Los pensamientos de los judíos de Saltillo fueron dirigidos hacia aquellos seres queridos que han partido de esta tierra y hacia los mártires de o los 6 millones que perecieron en la Shoa (el Holocausto) y aquellos de toda raza y fe cuyas vidas consideran han sido una bendición para la humanidad.

Tras una ceremonia que alcanza más de una hora y media, entre alabanzas en hebrero, la comunidad se felicitó y se deseó “Shana tova umetuká” es decir: “Que tengas un año bueno y dulce”… ¡Shana tova umetuká 5774!

Rubén Hernández , Moré o maestro del Centro Cultural Hebreo explica que con la ceremonia le dan la bienvenida al año nuevo, le dan gracias a Dios por el año que pasó y reciben el año diciéndole que cancele los decretos malos que tienen sobre ellos, por los actos que hicieron en el año que se fue:

“Le pedimos por nuestro país, que Dios nos dé un país lleno de bendiciones, que podamos ayudar a la gente que no tiene, que podamos vernos como testimonio ante las naciones, bendiciones para el presidente de esta nación, para y el pueblo ”.

La celebración comenzó en la víspera al anochecer con el sonido del shofar, y es el primero de los 10 días de oración, penitencia y compasión que terminan en el Yom Kippur (Día del Perdón), serán días en que los judíos tratarán de agradar a Dios para ser juzgados, de ellos dependerá cómo será el resto del año.

LA CENA DE ROSH HASHANA

La cena de Rosh hashana es muy especial e inicia con la bendición del vino, como se acostumbra en Shabat; Carmen Sánchez, esposa del Moré indica que la bendición de kidush o vino tiene dos elementos fundamentales: el recuerdo de la creación del mundo y la salida de los israelitas de Egipto.

El jefe de cada familia judía tomó la copa con la mano derecha, y tras recitar el Kidush bebió inmediatamente, para luego dar a probar al resto de los comensales.

Para empezar a degustar los alimentos, todas las mujeres acuden lavarse las manos y enseguida lo hacen los hombres, lo hacen de una forma muy particular con un recipiente de dos manijas, tres veces alternadamente cada mano, las sacuden y pronuncian una oración, al final secan las impurezas de agua que pudieran haber quedado.

Los padres bendicen a los hijos imponiéndoles sus manos en la cabeza y después se bendice a las mujeres.

Enseguida se procede a partir el pan o jalot, que a diferencia de las cenas de Shabat de todo el año, que son trenzas alargadas, la de la fiesta de Rosh Hashanah es redonda, que significa plenitud, se comparte el pan y se le agrega miel para tener un año dulce.

Se acostumbra en las noches de Rosh Hashanah servir alimentos cuyos nombres guardan cierta similitud con sus deseos para el próximo año, cada alimento viene acompañado de una petición, la cual se pronuncia antes de la bendición cada alimento.

La manzana se come sumergida en miel y representa ser merecedores de un año dulce y lleno de bondad.

La granada es probablemente una de las frutas con más semillas, hay quienes dicen que contiene 613 semillas, iguala la cantidad de mandamientos, la granada significa que los mandamientos se multipliquen como las semillas de la granada.

Se sirven alubias o frijoles, porque crecen en grandes cantidades, de la misma forma la comunidad judía anhela que se multipliquen sus buenas acciones.

Otro elemento es la calabaza, en hebreo es “kará” que tienen la misma raíz que “shetikra” significa “que rompas” es lo que le piden los judíos a Adonay, que rompa con los malos decretos.
El puerco o col en hebreo “karub” tienen la misma raíz que “icaretu”, significa “destruyan” lo que esperan de todo lo malo.

La acelga en hebreo “solka! Y tiene la raíz “istalku” que significa “desaparezcan” es lo que desean para los malos impulsos y para sus enemigos.

Los dátiles en hebreo es “tamar” tienen la misma raíz que “tamu” y significa “terminar”, es lo que desean para sus opresores.

Mientras que la cabeza de cordero o pescado significa que siempre se ocupen lugares importantes en los que respecta al cumplimiento del Torá.

Hacia el final, cada familia busca en su pan una llave, se cree que a la familia que le toca se le abrirán puertas durante todo el año, mientras que los postres son todos dulces para tener un año dulce, por eso se acostumbra tener sobre la mesa miel.

NUEVOS JUDÍOS EN SALTILLO

Este año el Centro Cultural Hebreo “Bet- Ya’ acob” entregó 12 certificados de judeidad a los nuevos integrantes de la sinagoga, que tras riguroso exámenes de y religiosidad fueron aceptados en el pueblo de Israel.

“Para mí es un gran honor tener estas 12 Tseudot en mis manos, yo se que representan mucho sacrifico, estudio y tiempo, que les enseñó a valorar lo que es ser judío y pertenecer al pueblo de Israel, estas Tseudot hablan de su compromiso fiel a Dios y a nuestro pueblo, estoy feliz de tener estas Tseudot en mi mano y ser el responsable ante Dios y la comunidad de entregárselas como nuevos judíos”, comentó Rubén Hernández.

El documento los acredita como judíos y con ellos pueden ir a cualquier parte del mundo, incluso a Israel y con ellos pueden recibirlos en cualquier sinagoga.

El maestro de la sinagoga expresó que recibir los documentos de judeidad representa una responsabilidad delante de Dios primeramente y ante el pueblo de Israel, un compromiso con toda la gente ante quien se debe dar testimonio para hacer una mejor ciudad y un mejor país.

TE LLAMARÁS HEFZIBA

“Yo estuve buscando agradar a Dios, buscaba respuestas a muchas de mis preguntas, quien soy, de dónde vengo, venía de una etapa de muchos problemas personales y en una lectura bíblica encontré el nombre de Hefziba y fue para mí un consuelo, porque decía en Isaías: –Tú no serás más llamada desolada, sino serás llamada Hefziba– que significa tú eres mi deleite y yo quiero ser un deleite para Dios” cuenta Lydia Ventura Vega.

Recuerda que llegó a la sinagoga en Saltillo en el 2006, cuando regresó del Distrito Federal, pero inició su conversión al el año pasado.

Dice que no encontraba satisfacción en lo que le habían enseñado en su religión, así empezó a cuestionarse por qué en su familia se reunían todos los sábados desde que vivían sus abuelos, pero como ellos ya habían partido encontró que sus apellidos tenían raíces judías.

“Parece curioso, pero yo sé que no hay casualidades y yo encontré una guía, cuando estaba en quise salir de la ciudad y me pregunté a dónde tengo que ir y leyendo la Biblia encontré que decía –“a la tierra de tus hermanos y tu parentela”. Mis hermanos y mi mamá se habían venido a vivir unos años antes a Saltillo, de donde era mi familia”, relata.

Estudiando la Torá y sus mandamientos encontró muchas respuestas: “El certificado que nos entregan significa encontrar mi identidad, es una respuesta a muchas preguntas que me venía haciendo, tuve que tomar un curso durante dos años, donde me enseñaron historia, religiosidad, costumbres, tradiciones, este proceso es para saber si estoy de acuerdo o no, yo en cada clase sentía que me identificaba cada vez más”.

Lidia Ventura bautizada Hefziba por la comunidad judía, era secretaria y hoy está a punto de emprender un negocio con su esposo, y revela que se trató de una búsqueda familiar pues al igual que ella su familia recibió sus Tseudot.

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3 COMENTARIOS

  1. Shalom….yo soy de Saltillo y estoy viviendo en Tulsa, Ok. Es un privilegio contar con sinagoga en la ciuda, mi esposo, mis tres hijos y yo hemos estado estudiando Tora y anhelamos la conversión…..pero el idioma ingles es básico para lograrlo acá….así que sera un proceso mas largo aunque no pierdo la esperanza deregresar para allá!!!
     

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