Diario Judío México - En el principio Dios creó
Los cielos que en realidad no son
Y la tierra que quiere tocarlos
En el principio Dios creó
Hilos tensos entre ellos
Entre los cielos que en realidad no son
Y la tierra que gritaba
Y al hombre lo creó
El hombre que es oración y un hilo
Toca lo que en realidad no es
Con un toque de suavidad y luz

La autora de este poema es Yona Wallach, nacida en junio de 1944 en Petaj Tikvah, creció en Kiriat Ono, su padre fue uno de sus fundadores, Yona era poeta y se unió al círculo de los Poetas de Tel Aviv surgido en los años 60s, sus poemas se publicaban en diferentes revistas literarias. En poco tiempo se han editado 11 libros con su en hebreo y hay traducciones a otros idiomas. Su primer libro, Cosas, se publicó en 1966, el ultimo, antes de su muerte, Luz Salvaje. en 1983 También escribió canciones para un grupo de música rock y se presentó en público con él, en 1982 se escribió música para sus poemas. En 1985 murió de cáncer del pecho.

Yona se distinguía por su abundancia de energía y pasión creadora, su combinaba elementos de rock, psicología y lenguaje callejero con ritmo aceleradísimo e insistencia sexual. Escribía con fluidez, rehusando los límites de las estructuras poéticas convencionales, Wallach asumió la revolución femenina en la hebrea, fue una figura femenina provocativa de sexualidad sin inhibiciones. Fue, y es, modelo de muchas poetas. El hebreo también asimilo sus innovaciones. Estrella contradictoria de la hebrea, atrajo censuras, admiración y amantes por su erotismo, blasfemias y hebreo experimental.

Recibió el Premio de la Fundación Tel Aviv dos veces. En 1973 y en 1977, el Premio Kugel y el Premio del Primer Ministro en 1978.

El poema Tefilim – Filacterias – publicado en 1982 en la revista literaria Iton 77 causo gran escándalo y polémica, la autora recibió cartas amenazantes y la editorial muchos telefonemas agresivos. Zelda la poeta religiosa que había sido su amiga, escribió: “..cuando vi el poema pensé que deseaba estar muerta porque ya no podía tener en mis manos una revista que publicaba una cosa así.”

Tefilim
Ven a mi
Déjame hacer nada
Tu lo haces por mi
Todo lo que empiece a hacer
Hazlo tu
Me pondré Tefilim –rezare
Tu ponte Tefilim por mi
Amárralos en mis brazos
Juega con ellos dentro de mi
Pásalos dulcemente por mi cuerpo
Frótalos fuertemente sobre mi cuerpo
Excítame por doquier
Hazme desmayar con las sensaciones
Muévelas sobre mi clítoris
Amarra mi cadera con ellos
Para alcanzar el paroxismo rápido
Voltéame sobre el estomago
Pon los Tefilim en mi boca
Cabálgame soy una yegua
Jala mi cabeza para atrás
Hasta que grite de dolor
Y tu te sientas complacido
Después yo los pasare por tu cuerpo
Con intención descarada
Oh, que cruel se verá mi rostro
Los pasare despacio por tu cuerpo
Despacio, despacio, despacio
Los pasare en torno a tu cuello
Les daré varias vueltas
En torno a tu cuello por un lado
Y amarrare el otro lado a algo estable
Algo muy pesado, tal vez rotando
Jalaré y jalaré
Hasta que tu último aliento desaparezca
Hasta que te ahorque
Completamente con los Tefilim
Que se estiran a lo largo del escenario
Y hasta la audiencia estupefacta.

La violencia también se establece en el uso del lenguaje, existe en varios niveles, no se reduce a los objetos mencionados que sirven como tema o a los detalles descritos. El debate público que causo fue uno de los mas controvertidos en la historia de la literatura hebrea-israelí y habría sido peor si no hubiera coincidido con la invasión de Líbano.

La revista Monitin público una entrevista de Wallach hecha por Dotan con una fotografía que se asoció con Tefilim. La foto se tomó dos años antes de la muerte de Yona, quien aparece vestida y parada con los brazos cruzados sobre el pecho, a un lado se ve la cabeza, parte del cuerpo y un brazo de un hombre desnudo.

Igal Sarna escribió una biografía de Wallach y cuenta porque se escogió la fotografía menos provocativa: “Cuando las fotos llegaron al cuarto de gráfica, el editor, un hombre religioso, amenazó con renunciar si se escogía una foto erótica con Tefilin y cortaron la figura del hombre y los Tefilim dejando una mano sobre el estómago de Wallach como un órgano velludo.”

H. Yeshurun, editor de la biografia de Wallach escrita por Igal Sarna, comenta-en Wallach hay- “ciencia y herejía, pero no total abandono. Declaró que estaba libre de bien y mal, pero esa es la base: bien y mal y hacer el mal también es un valor, en eso se parece a los franquistas: pecar como sólo un creyente puede hacerlo. Fomento un gran escándalo con Tefilim. Pero a pesar de su vida salvaje y al alejarse su imagen parece … que dice: ‘Estoy sentada en mi casa, quieta, descansando y escribiendo. Y sigo procesos del alma pues yo soy el laboratorio y la ayudante del laboratorio porque un poema es un experimento…se pone una misma en la mesa y hace experimentos sobre si con un peine que va de los dientes más toscos a los más finos.’

El fotógrafo Kishner relata que cuando Monitin le pidió una fotografía de Wallach para una entrevista Dotan, acepte con gusto: “En ese tiempo no había dictados a propósito del objetivo, solo –les interesaba- quien. Era mi mandato decidir, donde, cuando y como fotografiar lo que era muy grato..era un privilegio.

Leí uno de sus libros y el poema que más me impresiono fue Tefilim…Decidí leerlo otra vez y pensar en una foto que ilustrara la situación. Ya conocía a Yona, una persona libre y pensé en Tefilim con ella vestida y un hombre desnudo.

Yona llego a mi estudio alegre, vestida con una minifalda, un sobrero rojo y coqueta; escucho mi idea y cooperó sin dudas o inhibiciones. Tome varias fotos atrevidas. Escogieron una, eventualmente la foto se exhibio completa en el Museo de Arte Israeli en Ramat Gan. En la exhibición “Foto Yona”, en 2002, ya estaba colgada junto con las fotos de otros fotógrafos, todo en su lugar, cuando alguien de la coalición municipal local de uno de los partidos religiosos informo al alcalde Bar que si no se quitaba esa foto destruirían la coalición.

El curador, Aharonson, se espantó y dijo que tendríamos que quitarla…Yo me opuse y se los dije a otros participantes, la mayor parte de la exhibición fue desmontada como protesta solidaria.

Hoy estamos en regresión total, no tengo duda alguna de que ningún periódico, y estoy completamente convencido aunque no lo haya probado en persona, publicaría una foto como esa. No es que la situación se haya mantenido estática, es definitivamente regresiva…no hay posibilidad de que algo así fuera aceptado por el editor.”

Para Dotan toda la entrevista fue traumática porque él la conocía como una persona liberada y alegre y en la entrevista revelo que tenía cáncer…”Hoy Yona Wallach es una diosa. La verdad es que entonces también era una diosa, aunque estuviera en el margen. Esperábamos reacciones negativas. Yo estoy contra la cohesión religiosa, contra cualquiera que quiera determinar cómo visto, que debo comer, que es sagrado, etc. Ella escribió un poema y todo giro en torno al ministro que ataco a Yona y la ridiculizo –el ministro de educación público su reacción después de un ano de la publicación de Tefilim, diciendo: ‘Wallach está simplemente desequilibrada, un animal en celo que escribe un poema asi y lo publica…es una ola negra…anarquía.’ Es repulsivo que un ministro intervenga en . Hay algo que se llama arte y Wallach era una persona muy moral y pura a su manera. Tenía sus opiniones y yo creo que eran interesantes. Creí que era la narrativa correcta, que sería una foto maravillosa y que esa era la reacción que provocaría. Había algo provocativo en ella aun en esos tiempos liberales, pero también era muy humana, femenina y bella. Escribió los poemas más profundos, No era una figura mítica, era un ser humano cálido, gentil. Era fácil hablar con ella, entrevistarla….

Estoy seguro de que su influencia y la influencia de las fotografías de Kishner están en mi obra, -como artista-, pero también es un icono por si: Hay algo en ponerse Tefilim –te envuelves en religión, ideas y auto-importancia, no es algo simple.

Yona Wallich escribió en su diario: “El ser intimo esta hecho de los materiales más delicados, los más rotos, los más derretibles…No quiero que cambie mi personalidad. Soy cruda y salvaje y así es como soy…Yo, Yona quería saberlo todo, quería ser una persona completa.” Y es una persona completa, una gran poeta, una estrella que ilumina el idioma, la literatura hebrea-israeli y el camino de la mujer creadora. Fue valiente y atrevida; sensual y sensitiva, siempre autentica.