Como ellos, miles de hombres y mujeres a lo largo de la historia de la humanidad han tenido el valor de rebelarse al Status Quo y de tener un pensamiento disidente. El mundo ha cambiado, el pensamiento racional se enfrenta a los dogmas tradicionales y aún cuando la humanidad enfrenta nuevos retos los seres humanos tenemos una vida en general más placentera. ¿Cuál es éste motor de cambió que mueve al mundo? La rebeldía de cuestionar.

Cualquier persona que tenga la fortuna de ser padre difícilmente olvidará el momento en el cual sus hijos dominaron la palabra “por qué”, es una palabra extraordinaria, es la expresión de nuestra naturaleza exploradora e inquisitiva que sólo una educación formal centrada en reglas inmutables puede limitar.

Somos una especie exitosa porque hemos aprendido a adaptarnos para sobrevivir. Sin embargo, la adaptabilidad también puede ser una amenaza; podemos habituarnos a ciertos peligros, al grado de no darnos cuenta de ellos hasta que es demasiado tarde. Nos hemos adaptado a que otros tomen decisiones por nosotros, a que otros nos digan cómo ver el mundo, a seguir a otros sin darnos cuenta y a tener “gurús omnisapientes”.

Eugene Debs solía decir a sus votantes socialistas en su campaña electoral de 1912 “no los conduciría a la Tierra Prometida aún si podría, ya que si confían tanto para ser conducidos, confiarían igual para ser desviados”. Los invitaba a pensar por sí mismos.

Todavía mucha gente “cree” en la racionalidad en lugar de practicarla. Prueba de ello es que algunas personas, que se asumen como enteramente racionales, ven en la fe un peligro para la libertad. Sin embargo, olvidan que la libertad tiene más que ver con “cómo piensa uno” que “lo que uno piensa”.

Uno puede pensar lo que quiera y no por ello ser libre. Algunos movimientos sociales se nutren de personas que no saben que hacer con su vida, de quienes buscan un foro o una respuesta zodiacal. No importa si estos movimientos son de izquierda o de derecha, religiosos o laicos, liberales o no. Lo que realmente importa es qué te motiva a participar en un movimiento.

Hace poco tiempo me preguntaron qué puede hacer un ciudadano para influir en la sociedad. La mejor forma de hacerlo es dudar. Dudar de lo que otros creen y dicen, dudar de los motivos por los cuales uno cree, dice y actúa. En otras palabras, la mejor forma de influir para que tu familia, tu grupo de amigos, tu trabajo, tu comunidad y cambie es siendo un disidente, un libre pensador o como me gusta llamarlo “un ciudadano X”.

Un ciudadano sin el poder que dan las instituciones pero capaz de influir en el cambio social con sólo cuestionar el mundo.

Una sociedad con más ciudadanos, que nunca dejan de preguntar y preguntarse, tiene más oportunidades de inventiva, de plenitud, de vida.

A continuación, pongo a discusión algunas ideas inspiradas en el trabajo de Christopher Hitchens para ser un ciudadano X:

* No permitas que piensen por ti ningún partido, organización o líder, sin importar su prestigio y carisma.

* Desconfía de cualquiera que hable con confianza de “nosotros”, o en “nuestro nombre”.

* Desconfía de ti mismo si escuchas estos tonos en tus palabras.

* La mayoría no siempre implica solidaridad; puede ser otro nombre para tiranía y tribalismo.

* Rehúye de todo aquél o aquello que te invite a subordinarte.

* Nunca te resignes a ser un espectador de la injusticia o de la estupidez.

* Busca argumentos y debate, cuando mueras podrás permanecer en silencio.

* Cuestiona tus propios motivos y excusas.

Alguna vez se le preguntó a Marx (Karl no Groucho) cuál era su epígrafe favorito, él contestó: de omnibus disputandum (todo debe ponerse en duda). Esa es la mejor forma de construir ciudadanía: no ser guiados y cuestionando al mundo y a nosotros mismos.

Seguir sin dudar brinda la tranquilidad placentera de la indiferencia. Pero es la libertad de pensar por sí mismo, con todos sus riesgos, lo que transforma el mundo. Desdibujando una frase de Marx: basta de seguir el flujo del mundo, es hora de cambiarlo.

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Bienvenidos a este espacio donde pretendo compartir con ustedes: Interrogantes, críticas, dudas, inquisiciones, propuestas, miedos, esperanzas, ideas. En suma: Letras. Letras grandes y pequeñas. Pensadas y espontáneas. Letras desdibujadas, otras reiteradas, ciertas ya publicadas con antelación y probablemente una que otra inédita. Al final de cuentas, letras para ser desdobladas por aquel lector amable y generoso que sea provocado por las mismas.Agradezco a Silvia Cherem e Isaac Ajzen por invitarme a ser parte de Foro Judío.Acerca de Andrés RoemerEl doctor Andrés Roemer es autor de más de 18 libros de diversos temas, como: felicidad, arte, sexualidad, amor, agua, futbol, derecho, economía, crimen y psicología evolutiva, entre otros. Ha sido merecedor de varios premios incluyendo el Don K. Price Award por distinción académica en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard y las becas Fulbright, Harvard, Ford, ITAM, SEP y Conacyt; recientemente la Fundación de Microsoft, ha establecido el "Premio Andrés Roemer para el Desarrollo de Derecho y Economía por Distinción en el Servicio a la Comunidad Académica". Ha creado más de 1,000 programas de televisión; actualmente, es el fundador y presidente del Think Tank "Poder Cívico A.C."; asimismo, es el curador del festival internacional La Ciudad de las Ideas.