Pocas recetas tan sencillas y con mayor impacto positivo: dar pecho al recién nacido durante seis meses de manera exclusiva Lo que representa en términos de nutrición e inmunización para los niños y disminución de riesgos para la madre no tiene igual con cualquier otra cosa que se recomiende. Sin embargo, la mitad de los niños que nacen en no viven este beneficio.

La leche materna disminuye considerablemente el riesgo de padecer enfermedades durante los primeros meses de vida. Aminora el peligro de infecciones del oído, diabetes infantil, enfermedades diarreicas y problemas alérgicos. En 2010, la otitis media aguda inflamación auricular estuvo presente en 11.7% de los recién nacidos que no fueron alimentados únicamente con seno materno, mientras que en aquellos que sí lo fueron, la incidencia fue de 4.4%: por medio de la lactancia materna siete de cada 100 niños nacidos evitan este padecimiento en sus primeros 180 días de vida.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en general el desarrollo de un infante depende directamente de sus prácticas de alimentación. La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva: la alimentación del lactante con leche materna sin ningún suplemento sólido o líquido, incluida el agua (sí se permite que el lactante reciba vitaminas y minerales en jarabes), durante los primeros seis meses de vida; y posteriormente la lactancia materna complementaria, en la cual se sigue dando pecho, se agrega a la dieta sólidos o semisólidos, y leche no humana.

La lactancia materna cubre satisfactoriamente los requerimientos del bebé hasta el cuarto mes en 95%, porcentaje que disminuye paulatinamente a 80% para el sexto mes y hasta 32.5% para los 12 meses.

Los beneficios para las mamas que dan pecho también son enormes, reducen hasta 40% el riesgo de desarrollar cáncer de mama. Los adolescentes que de pequeños lo recibieron ven reducido el riesgo de desarrollar obesidad en 40%; a adultos entre 20 y 29 años de edad se les aminora en 6% el riesgo de padecer diabetes tipo II.

La mayoría de las madres podrían amamantar como un acto natural; en la práctica el hacerlo deriva en la correcta información con la que se cuente, así como en el apoyo social que encuentran en su círculo familiar y en el sistema de salud No obstante, en nuestro país dar pecho es una práctica mucho menos común de lo que se esperaría. Según un estudio solicitado por el Seguro Popular en 2009 al Hospital Infantil de Federico Gómez, con una muestra representativa de más de un millón y medio de nacimientos afiliados al sistema, sólo la mitad de los nacidos tomaba alguna cantidad de leche materna a los seis meses de edad. Se observó un consumo temprano de líquidos diferentes a la leche materna y de alimentos sólidos de compleja digestión, así como una alta frecuencia de ingestión de azúcares en jugos y alimentos. La cifra de la investigación que más me impacta: 56.8% dejó de recibir únicamente leche materna tan sólo tres días después de haber nacido.

Hay causas de fondo en las limitantes, como cuando la madre tiene que laborar y no puede seguir lactando, o la falta de bancos de leche humana; pero hay otras `razones`: `no me bajó la leche`, `mi leche no era buena` (casi todas las leches son buenas, incluso las de madres desnutridas), `mi bebé no se llena`. Todos, mitos falsos.

El Seguro Popular trabaja en acciones que mejoren el estado nutricional de los recién nacidos. Con un modelo formativo de conductas que genera habilidades para la vida, se promueve la alimentación del seno materno. En un proyecto piloto se capacitó a 20 mil mujeres embarazadas; se observó que la intención de otorgar lactancia materna exclusiva aumentó en 23%.

Dar pecho a los recién nacidos significa proteger a nuestros hijos, una tarea compartida entre médicos, enfermeras, la familia, los amigos, para que todo niño que nazca en sea alimentado seis meses con leche materna de forma exclusiva. Dar pecho es dar vida. O como dice con expresión muy mexicana un personaje de Ángeles Mastretta en Mujeres de ojos grandes: `Hay que entrar al mundo con el pie derecho y por la chichi izquierda`.

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Salomón Chertorivski Woldenberg es licenciado y maestro en economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), y tiene una maestría en política pública por la Universidad de Harvard.

El 20 de marzo de 2009 el Presidente Felipe Calderón Hinojosa lo nombra Comisionado Nacional de Protección Social en Salud. Anteriormente se desempeñó como Director General de DICONSA de diciembre de 2006 a marzo de 2009; colaboró en el equipo de transición del Presidente Calderón en el área de Políticas Públicas.

Ha sido profesor en el ITAM, en el Centro de Investigación y Docencia Económica y en la Universidad Iberoamericana, ha desarrollado diversas investigaciones y ha colaborado en varios medios de comunicación.