Diario Judío México - Las noticias de los últimos días dijeron que el oficialista Scioli no va a prestarse a ningun debate con los otros candidatos opositores. Seguramente piensa que está más allá del bien o del mal y no quiere ponerse a la misma altura de sus oponentes.

Su actual jefe de Gabinete Alfredo Pérez expresó que no hay una reglamentación legal que lo obligue a aceptar un debate público; en tanto el diputado del FPV Guido Lorenzino declaró que promoverá una ley nacional para que en el futuro sea obligatorio un debate entre los principales candidatos a la Presidencia.

Scioli y todo el oficialismo, sin distinción, han manifestado en innumerables ocasiones que la oposición no tiene propuestas para debatir y que solamente ellos tienen la solución a los problemas nacionales, que solamente les falta tiempo de gestión. Hace unos días Scioli presentó su programa de gobierno: en su lenguaje monocorde repitió lo de siempre: con responsabilidad y voluntarismo, anunció inversiones por más de Treinta mil millones de dólares, aumento a los jubilados y todas las estúpidas mentiras que le soplan al oído sus acólitos. Cómo lo va a hacer, Dios lo sabrá.

Tiene miedo de debatir por varios motivos: es un necio, ignorante, su gestión como gobernador es un desastre, repite como un loro lo que le dice su patrona Cristina K, siempre fue tratado y destratado como un felpudo, pero la verdad de la situación la blanqueó Estela de Carlotto, de la Abuelas de Plaza de Mayo, que dijo: el próximo gobierno de Scioli será de transición, esperando el retorno de Cristina en el 2019. Es decir, ya lo sentenciaron a responder a las órdenes del poder de la ex-presidente, que él será un simple ejecutor de instrucciones y que tiene acotada su misión hasta el 10/12/2019.

El debate es necesario porque esclarece a la gente pensante y no le sirve a los fanáticos militantes camporistas; además se hubiese destapado el pozo negro donde nos metieron en estos 12 años de gestión K y la herencia que le dejan al nuevo gobierno: hambre, miseria, inflación, inseguridad, droga,

endeudamiento record, falta de inversión, desocupación, inseguridad jurídica y todos los males que se puedan imaginar despues de 12 años de despotismo, soberbia e ineptitud.

Juan D.Perón decía: “Yo he visto malos que se han vuelto buenos, pero no he visto jamás a un tonto volverse inteligente”.

Las opiniones expresadas aquí representan el punto de vista particular de nuestros periodistas, columnistas y colaboradores y/o agencias informativas y no representan en modo alguno la opinión de diariojudio.com y sus directivos. Si usted difiere con los conceptos vertidos por el autor, puede expresar su opinión enviando su comentario.

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.


Artículo anteriorMi rival
Artículo siguienteLa Tefilá Plegaria De Sagals
Nací el 9 de marzo de 1942 en Buenos Aires, Argentina. Tengo educación secundaria y algunos años de Derecho pero por razones de tiempo dejé para casarme y trabajar en una industria química de mi familia política desde 1964 hasta el 2001, comenzando en el sector costos hasta ser director financiero-administrativo de la empresa, que en aquel momento tenía 3 plantas y unos 300 dependientes. Mi esposa Irene es Profesora Nacional de Artes Visuales, es artista plástica y estudió entre otros con Urruchúa, Castagnino, Schurjin, Pujía, etc. Tenemos 2 hijos Juana Elizabeth, Abogada y con una Maestría en Derecho Internacional Público, radicada y ciudadana canadiense desde el 2002, casada y que nos dio una hermosa nieta de 7 años. Nuestro hijo varón se radicó en México D.F. también el 2002, montó una empresa que se dedica a la venta de aceros para la construcción de la cual es Gerente Comercial, soltero, 44 años. Mi suegra, fallecida en el 2006, fue escritora de cuentos y poemas, con muchos libros publicados y premios en distintos países, incluyendo el Fernando Jeno a la Poesía en México en 1979; sus libros figuran en diversas bibliotecas, incluyendo la del Congreso de EE.UU. Mis hijos siendo pequeños obtuvieron menciones y premios en el famoso Concurso Shankar de pintura, en la India y algunas de sus obras ilustraron libros de poemas de la abuela materna Arminda Ralesky. De esta mujer el Maestro Jacobo Ficher compuso una obra para coro y orquesta del poema Kadish Laico y además algunos de sus poemas formaron parte del repertorio de Berta Singerma. Yo soy socio vitalicio de la Sociedad Hebraica Argentina desde 1979 y fui parte del Consejo Directivo y del Consejo Consultivo en varios períodos. Siempre me interesó la política seria y desde hace unos años escribo a los diarios como una forma de participación activa.