Ya en la ciudad de Ur en la Mesopotamia (2000 años a.e.c.) comienza a nacer la civilización del cultivo, es decir, la agricultura. Aquí se cosechaba el trigo y la cebada, el mijo y el ajonjolí; se cree que esta última semilla procedía de la India. Después se conoció el arroz, la lenteja, el garbanzo, la cebolla, el pepino, la calabaza, posiblemente la berenjena (quizás de origen indio); como frutas se cultivaba la almendra, el melocotón, la ciruela, los higos, las nueces, las moras, la granada, los dátiles y las uvas (éstas se utilizaban para comerlas frescas, no para la elaboración de vino). La cerveza y el vino de palma eran las bebidas usuales.

Los egipcios, 2500 años a.e.c., conocían las ocas, y hacían el paté con sus hígados y su grasa. También elaboraban una especie de yogurt, el jocoque, la mantequilla, y el pan, que fue su principal alimento, con el trigo que ellos mismos producían; cultivaban las habas: las verdes eran comestibles, y cuando las secaban servían como papeleta para votar. Utilizaron posteriormente todos los productos que ya conocían en Ur. Los israelitas, aproximadamente en esa época, añadieron a todo lo conocido, el cultivo del olivo, utilizado para hacer aceite, y la viña, para hacer vino, la leche de cabra cuajada en la piel del animal, así como el centeno.

Durante la civilización mecénica (Siglo XV a.e.c. – Grecia) se domesticaron algunas aves de corral, entre ellos las palomas. El pavo real, que ya existía en la isla de Creta en esa época, fue exportado a Atenas al principio del Siglo V a.e.c. El principal alimento de mar era el atún. En Grecia conocían el laurel, el tomillo, el orégano, la salvia, el cilantro, y la malva. Los griegos fueron los primeros en usar la miel. Utilizaban comestiblemente la liebre y el jabalí, el ciervo, la cabra montés y el muflón (tipo de cabra). El azúcar de caña, llegado de Asia, sólo era usado con fines medicinales. Conocieron los rábanos, el puerro, los espárragos, la lechuga y los ajos. Las coles, no sólo eran alimento, sino terapéuticas: se hervían y se aplicaban como cataplasmas que detenían las convulsiones y curaban las mordeduras de perros rabiosos. Cultivaron también las peras y las manzanas. Importaban cerezas de Asia Menor, nueces de Persia, membrillo y uva pasa de Corinto y dátiles de Fenicia; el gallo y la gallina fueron traídos de la India a través de Persia.

En la época romana (Siglo II a.e.c.) se cultivaban las ostras. En la Roma Imperial el gallo y la gallina eran utilizados sólo como ornamento, pero si comía el pavo real, y lo presentaban en la mesa cocido, rellenado y adornado con todo su plumaje. En este mismo siglo importaron el faisán del sur del Mar Caspio, y en el Siglo I a.e.c., el flamingo rosa traído de este mismo mar. El limón y la naranja llegaron a Roma desde Arabia y la mandarina llegó desde china sólo hasta el 1800.

Por medio de recetas iraníes que se remontan al Siglo VI e.c. aproximadamente, que fueron introducidas del Extremo Oriente, la pasta tendrá éxito en Italia y en la Musulmana y posteriormente en el Levante Cristiano, a partir de los Siglos XII y XIII. Parece ser que los helados tuvieron su origen en China y la técnica de como elaborarlo pasa de China a la India y de aquí a Persia, lugar que se cree que ya en el Siglo VI se hacían estos postres con pétalos de rosa y también con pistache, semilla originaria de Oriente.

En el de “Las Mil y Una Noche” (Siglo VIII y VII a.e.c.) conocemos que los árabes tenían en su mesa el cardamomo, la pimienta y la canela. Utilizaron la flor de azahar. De los recetarios de los Siglos XIV y XV, los árabes en usaban la canela, el azafrán, la albahaca, el comino, el hinojo, el jengibre, el clavo, la yerbabuena y la ruda, especies muy probablemente traídas desde Asia. Continuará…

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

A excepción de tu nombre y tu correo electrónico tus datos personales no serán visibles y son opcionales, pero nos ayudan a conocer mejor a nuestro público lector

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.
Artículo anteriorLa salud como negocio: Un concepto fallido
Artículo siguienteEl deseado magnicidio del Führer
Sus estudios comprenden Filosofía, Tanatología, Superación Personal y Psicología Transaccional. Sus publicaciones se vinculan sobre estos temas, sobre todo en la relación íntima entre el consumo de los alimentos y la salud, aunados con el estilo de vida de las personas. Posteriormente, se dio cuenta que podría también relacionarse con el factor hereditario y los ejemplos en el hogar.Escribió un libro con más de 900 recetas de cocina, todas con el objetivo de enseñar debidamente a los enfermos de diabetes, colesterol, obesidad, hipertensión y cardiovasculares a alimentarse sanamente. Ha publicado más de 1000 artículos en diferentes medios escritos, incluyendo periódicos tanto en español como en inglés.Ha efectuado dinámicas de grupos, conferencias y enseñanzas sobre la alimentación y salud en instituciones hospitalarias. Su participación de muchos años en la revista "Foro", sigue siendo continua y de mucho interés, para lectores nacionales y del extranjero.