El contexto y la historia detrás de la expulsión de los judíos de España

Tras cientos de años viviendo en Al-Andalus/España, los judíos son expulsados en 1492 por los reyes católicos, Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, quienes revocaron la carta de privilegios de los judíos y les otorgaron únicamente tres meses para vender sus pertenencias e irse de España.

Durante la estancia de los musulmanes dentro de España, por muchos años los judíos vivieron muy cómodamente. La economía fue muy próspera para los residentes de Al-Andalus, que era el nombre que tenía España bajo el gobierno de los musulmanes, también lo era para el gobierno y para los judíos dentro de Al-Andalus, es por eso que hubo una época que hasta hoy es llamada como la edad de oro. Durante este tiempo inclusive hubieron judíos en puestos políticos importantes, como Hasdai Ibn Shiprut. Tiempo después de la llegada de los musulmanes a España, en el año 929, se fundó el califato de Córdoba, que fue de donde se gobernó durante un largo tiempo toda Al-Andalus y como mencionaba anteriormente, hubo un largo momento de prosperidad en Al-Andalus. Pero los españoles querían recuperar su tierra, y comenzaron, batalla por batalla a ganar terreno desde el norte de España hasta finalmente bajar hacia el sur. Fue por esto mismo que los musulmanes pidieron su apoyo a dos grupos del norte de África, con quiénes compartían religión, los almohades y los almorávides, estos terminaron quedándose con el espacio territorial perteneciente a los musulmanes y finalmente siendo ellos quiénes batallarían contra los españoles, católicos, y posteriormente se disolvió el califato de Córdoba. Los españoles, batalla tras batalla, orillaron a los españoles hasta el sur de España, en Granada, en donde se mantuvieron los musulmanes por décadas. 

Fue esta Reconquista de los Españoles Católicos lo que hizo que poco a poco la gloria y el esplendor de Al- Andalus se empezó a desvanecer y así la prosperidad y calidad de vida de los judíos se comenzó a desvanecer también hasta que en el año 1391 hubo un gran pogromo en España, pues la gente española acusaba a los judíos de haber envenenado los pozos de agua y haberlos contagiado de la peste negra y es por eso que trataron múltiples veces de atacar e inclusive herir o asesinar a los judíos, y en este momento hubieron muchos judíos heridos e inclusive muchos muertos. Fue por esto que un gran número de judíos comenzaron a cambiar de religión y/o a esconder su fe ante la sociedad, especialmente hacia los católicos, estos se llamaban criptojudíos o anusim, y eran aquellos que ante la sociedad aparentaban ser católicos mientras a escondidas practicaban el . También se les llamaba, a ese grupo de judíos que practicaban la religión de forma secreta, judíos “marranos”.

En el año 1480 comenzó la Inquisición, que perseguía a los herejes, que eran todos aquellos que no seguían el catolicismo al pie de la letra y fue en ese momento más que nunca cuando los judíos comenzaron a esconder su fe, cambiar su fe e inclusive cuando fueron poco a poco excluidos y vistos diferentes comparados con al sociedad, esto debido a que quién fuese hereje, iba a la cárcel o inclusive era asesinado, por ejemplo, en la hoguera.

Como se mencionó anteriormente, hubo aquellos que dejaron su religión atrás, hubo quiénes se escondieron y hubo también quiénes dejaron su religión. Quién la dejaba atrás, decía que quería que dejar la religión para dejar atrás lo malo que esto podía traerle, quién la escondía, buscaba beneficiarse de ser visto por la sociedad como católicos y recibir beneficios aunque no dejaba su religión atrás, y quienes mantuvieron el judaísmo, tenían más amor a la religión y a d-os, que posiblemente a su vida, una decisión sumamente difícil de tomar, tanto dejar la vida que mantenían y su religión atrás, cómo escoger la religión por sobre la vida.

Doce años después del inicio de la Inquisición, los españoles católicos finalmente se enfrentaron a los musulmanes y los expulsaron de España, en el año 1492, que fue un año lleno de sucesos importantes en España. Fue en ese mismo año cuando los Reyes católicos, Fernando de Aragón e Isabel de Castilla emitieron una carta que notificaba a todos los judíos dentro de España que debían de salir del país en 3 meses, revocando así, la carta de privilegios que tenían los judíos en España y que tenían ese tiempo para vender las pertenencias que no podían llevar con ellos, como sus casas o sus muebles, pero lo que pudieran si podían llevárselo, excepto oro y plata. Fue un momento muy complicado para todos los judíos de España pues tenían que dejar su casa, sus pertenencias y su país de origen para irse a un lugar desconocido, algo que como mencionaba fue sumamente complicado.

Los residentes de España, conociendo la situación de los judíos, se aprovecharon de ellos, pues les ofrecían por sus pertenencias una suma monetaria sumamente menor al valor de sus pertenencias, porque tenían que venderlas en tres meses o eventualmente las perderían.

Gran parte de los judíos, se habían convertido o habían escondido su fe, un termino conocido como “judíos marranos” o “criptojudíos”, aunque otra gran parte no lo había hecho y tuvo que emigrar a distintos lugares de Europa, la mayoría de ellos se fueron a Portugal.

Al llegar a Portugal, tuvieron una serie de años con gran calidad de vida, hasta que el hijo del rey de Portugal y la hija de los reyes de España contrajeron matrimonio y los judíos fueron una vez más, expulsados del lugar donde vivían.

Columna de opinión 

 

En nuestra opinión este tema es un reflejo sobre la falta de inclusión, de respeto y de tolerancia que se pudo observar durante siglos alrededor del mundo y que hasta la fecha, podemos seguir observando.

Algunos ejemplos históricos que podemos observar a lo largo de los siglos son la expulsión de los judíos de España y Portugal e inclusive el Holocausto, otra muestra de falta de respeto y falta de tolerancia, inclusive de aceptación a una creencia diferente. No solo es importante sino que es vital que exista aceptación dentro de la sociedad, con este punto de vista queremos crear una cita que esperemos pueda impactar positivamente a los lectores de este artículo, “aunque no lo entiendas, respeta”, esto porque si realmente no entiendes o no te gusta la forma de ser, las creencias, la religión, entre otros, de una persona, no es necesario que lo entiendas pero es más necesario que lo respetes y que aceptes de esta manera, a la persona por quién y cómo es, no por sus creencias.