Diario Judío México - Cuando somos niños creemos ciegamente en las personas, sin cuestionar.

Cuando somos adolescentes, empezamos a cuestionar, de hecho desde nuestra propia familia.

Cuando somos adultos y hemos visto una serie de eventos, circunstancias y respuestas de las personas que creíamos que podían respondernos con su amistad, consejo, ayuda etc. Tristemente no damos cuenta que no es así.

Entonces es más fácil decepcionarse, cuando uno tiene la idea de haber hecho de todo para ganarse el cariño y el respeto de los demás.

Lo que quizá debemos ver es que todos somos seres imperfectos al ser seres humanos.

Todos de alguna manera le hemos fallado a alguien.

Pero ciertamente somos más duros con los demás y más benevolentes con nosotros mismos.

La falla o la falta de algunas personas al no poder dar lo mismo que alguien que da el 100% es una irregularidad en la relación. Pero hay que entender que no todos pueden o están capacitados para dar respuestas de ayuda y apoyo como es lo deseado.

Es un buen consejo pensar que todos debemos estar siempre dando nuestro mejor esfuerzo, nuestra ayuda constante, eso es lo que nos diferencía de los animales. La compasión, el respaldo a los otros y no voltearnos o escondernos cuando podemos hacer lo contrario: acercarnos, buscar la buena voluntad en nuestros corazones y dar…dar lo mejor de nosotros mismos.

Sino de que sirve la amistad y el apoyo, sino es para responder como idealmente debemos ¿porque no ser más proactivos en la ayuda, en la amistad incondicional?

¿Damos siempre? ¿o condicionamos nuestra ayuda a lo que nos conviene y salgamos ganando?

Si es así, entonces no estamos haciendo un gran trabajo como personas, primero con nosotros y luego con el prójimo, dejando de pensar que todo debe tener una forma perfecta….

Miremos fríamente que tanto somos capaces de dar sin estar esperando con condiciones salir ¿más beneficiados? se requiere voluntad tengamos entonces la capacidad de ver dentro de nosotros mismos y usemos la decepción como aprendizaje, para pasar cada reto.

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Estudié la carrera psicología para poder ayudar a las personas, siempre he tenido un sentido de vocación hacia los demás. Además de que me gusta mucho el aspecto espiritual ó profundo del ser humano.Quiero ayudar a las personas a que alcancen su potencial, asesorándolos en lo que necesiten. Apoyando sus fortalezas. Me gusta la idea de ejercer mi profesión donde se conjugue el gusto por la gente. Puede ser por medio de: seminarios, talleres, pláticas, artículos, etc. para que las personas en lo personal y/ó en el trabajo logren sus objetivos y se superen.