La invasión de Rusia a Ucrania equivale a un terremoto que sacude al planeta entero, sin indicios claros aún de cómo se reacomodarán las cosas a futuro. En el presente, lo que resalta es la brutal violencia, la muerte y la destrucción enseñoreándose en un país que no merece esa suerte. En el curso de tan sólo una semana, los ataques de las fuerzas armadas rusas han provocado una oleada de refugiados de proporciones bíblicas, al tiempo que se dan condenas al agresor en foros internacionales, se le imponen severísimas sanciones y se multiplican los cálculos acerca de cómo afectará toda esta situación a la economía global, la cual no se halla precisamente en un buen momento tras dos años de pandemia.

La sanciones a Rusia, más allá del daño deliberado que se inflige a los intereses de Moscú, plantean una dificultad esencial para los mismos promotores de las sanciones y para el mundo entero.

Petróleo, gas y cereales ahora pasan a ser productos escasos y altamente demandados, a medida que Rusia queda fuera del abasto debido al boicot, y el otro gran productor, Ucrania, está sumido en el caos de la guerra. La vertiginosa elevación de sus precios que hemos atestiguado estos días ha sido una consecuencia lógica de ello.

Rusia posee el primer lugar mundial en reservas de gas, seguida por Irán, y en cuanto a petróleo, se ubica en un muy buen lugar, acompañada de Arabia Saudita, Kuwait, Irak, Irán, Emiratos Árabes, Venezuela y Canadá. También los dos rivales en la guerra en curso son grandes productores de cereales, por lo que su escasez ha puesto en alerta a naciones que tradicionalmente han dependido del abasto procedente de esos dos productores. Líbano es uno de los países más alarmados hoy por el daño a su seguridad alimentaria, de por sí en graves problemas desde antes del estallido de la guerra en Europa, y lo mismo se resiente en la Franja de Gaza.

De alguna manera, el azar ha hecho coincidir en el tiempo al conflicto bélico Rusia-Ucrania con los repetidos anuncios de que las pláticas en Viena para la renegociación del acuerdo nuclear con Irán están a punto de concluir con éxito. Si ello fuera así, la noticia sería muy bienvenida en el ámbito de la demanda de energéticos. Una reanudación de los flujos de petróleo y gas desde Irán podrían equilibrar hasta cierto punto el mercado global y brindarle un respiro. Por ello, es importante poner atención a las señales provenientes de la capital austriaca.

El pasado 28 de febrero, cuatro días después del inicio de la invasión rusa a Ucrania, el vocero del ministerio del exterior iraní, Saeed Khatibzadeh, declaró que para llegar al acuerdo, faltaban por resolverse tres asuntos: el alcance del retiro de las sanciones estadunidenses, los resultados de la investigación de la Agencia Internacional de Energía Atómica acerca de los rastros de encontrados en sitios no declarados y, por último, si podía garantizar el acuerdo al que se llegara. Además, Irán está exigiendo a EU que retire al cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica de la lista de organizaciones terroristas. De tal suerte que si el acuerdo nuclear con el país persa se revive, habría condiciones para que las sanciones a Rusia fueran más efectivas sin que la oferta mundial de los energéticos fuera tan precaria.

Otra probable fuente de abastecimiento petrolero podría radicar en una decisión de grandes productores como Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos de aumentar su producción y contribuir así a una cierta estabilidad energética. Sin embargo, es imposible predecir el curso que tomarán las cosas en esta crítica situación. El antecedente más parecido en el último medio siglo es lo ocurrido a fines de 1973, cuando por efecto de la guerra de Yom Kipur que enfrentó a Egipto y Siria contra , el mundo árabe, entonces el mayor productor de crudo en el mundo, tomó la decisión de imponer un boicot a los países afines a Israel, dejándoles de vender petróleo. Los precios se elevaron estratosféricamente casi de inmediato, y tuvo que transcurrir un largo tiempo hasta que se consiguió estabilizar el mercado. ¿Quién diría que hace cerca de un año y medio por efecto de los confinamientos por la pandemia el crudo se llegó a cotizar en cero?