«¡Cuánto os hemos echado de menos!», proclamó Felipe VI hace siete años, durante un acto celebrado en el Palacio de Oriente de Madrid, en homenaje a los judíos expulsados por los Reyes Católicos en 1492. El Monarca celebraba así la nueva ley que permitía conceder la nacionalidad española a los descendientes de estos que tuvieron que marcharse de la Península Ibérica más de cinco siglos atrás. «No olvidamos el talento y la contribución que su comunidad realizó de la mano de personalidades como Maimónides o Abén Ezra», apuntó sobre la restitución histórica.

El célebre historiador Américo Castro ya había incidido en esa misma idea en su libro ‘De la España que aún no conocía’, publicado en 1972: «Nos falta algo, en verdad, desde que se marcharon los judíos; algo que no hemos sustituido por nada equivalente […].

No solo nos faltó el dinero, aunque por esa razón crematística quiso revocar el conde-duque de Olivares el edicto de expulsión, al observar que España y él estaban con el agua al cuello. Con los judíos se fue el espíritu internacionalista, de cultura amplia y sutil».

Sin embargo, desde que Isabel y Fernando firmaron el famoso Edicto de Granada el 31 de marzo de 1492, la sombra se ha cernido siempre sobre las consecuencias reales que tuvo aquella decisión para la historia de España. El vacío que dejó esta comunidad sigue sin ser del todo conocido, a pesar de que «la historia y la cultura españolas no pueden entenderse sin tener presente la contribución judía», apunta a ABC Uriel Macías, autor de ‘La realidad judía en la historia de España y su diáspora’.

«España habría sido otra»

El objetivo de esta obra de 500 páginas, que ha sido editada por la editorial Marcial Pons y Bibliotheca Sefarad, es verter algo de luz sobre la cuestión en medio de tanta oscuridad. «Queríamos dar a conocer qué se ha escrito sobre los judíos en España a lo largo de estos cinco siglos. Qué es lo que ha interesado a los editores, escritores y lectores acerca de la realidad judía y qué han escrito los propios judíos españoles», explica este bibliógrafo especializado en la cultura judaica e investigador del Centro Isaac Abravanel.

'La realidad judía en la historia de España y su diáspora'
‘La realidad judía en la historia de España y su diáspora’ – ABC

Y añade: «Es difícil hacer historia ficción sobre este asunto, pero lo que sabemos seguro es que, antes de su expulsión, en España coexistieron los cristianos, los musulmanes y los judíos de forma más o menos cordial dependiendo de la época. Y, también, que estos últimos jugaron un papel fundamental en el desarrollo del comercio, la administración, la medicina, las ciudades y la cultura españolas. Parece más que probable que, si los judíos hubieran continuado aquí, España habría sido otra».

Esa contribución está presente en este amplio y cuidado catálogo que consta de 436 libros comentados, «los más raros, antiguos, curiosos o valiosos», asegura Macías, cuya selección de entre los más de 20.000 volúmenes que posee Bibliotheca Sefarad ha calificado de «traumática, por la gran cantidad de piezas de extraordinaria rareza, incluso únicas, que alberga». Todos los elegidos fueron publicados entre 1478 y 1948, de los cuales, cuatro son del siglo XV, 37 del XVI, 65 del XVII, 134 del XVIII, 167 del XIX y 29 del XX. «Es difícil escoger, como te puedes imaginar. Cualquier aficionado a los libros te diría que los del siglo XV, que son incunables. Sin embargo, esos son libros antijudíos que me atraen por su singularidad y antigüedad, pero su temática no es precisamente la más atractiva para alguien que quiere estudiar la aportación judía», aclara.

La ‘Biblia de Ferrara’

El catálogo se abre con una traducción al latín del ‘Libro de los nacimientos’, uno de los principales tratados astrológicos de Abraham ibn Ezrá, destacado intelectual judío andalusí del siglo XI. Lo escribió en los primeros años de su estancia en diferentes ciudades de la Provenza, entre 1148 y 1158. También destacan una temprana gramática hebrea de 1531 o la primera edición de la ‘Carta a los judíos de Marsella’, cuyo original escribió Maimónides, el mayor estudioso medieval de la Torá que mencionó Felipe VI en 2015.

Primera y única edición de la gramática hebrea del juedoconverso Alfonso de Zamora, de 1515
Primera y única edición de la gramática hebrea del juedoconverso Alfonso de Zamora, de 1515 – ABC

Destaca también la famosa ‘Biblia de Ferrara’ de 1553, de la que encontramos varias ediciones. Se trata de la primera biblia impresa en español, que se vendía por solo 100 pesetas en el Madrid de 1920, aunque cueste creerlo. O la primera y única edición de un ensayo sobre la reforma del culto y la educación judía en Italia, de cuya quema ordenada por las autoridades civiles solo se salvaron el ejemplar que incluye esta obra y otros dos conservados en y Estados Unidos, respectivamente.

Y encontramos también, entre otras joyas, la primera obra crítica sobre la Inquisición española, de autor desconocido, aunque todas las pistas apuntan a un protestante español huido de la Península que se escondió bajo el pseudónimo de Raimundo González Montes. Un volumen extraño en el que se esgrimen diversos argumentos contra los objetivos y prácticas de esta institución, pero en la que el autor muestra igualmente sus prejuicios hacia los conversos, hasta el punto de justificar la persecución contra «las pestes de herejías judaicas y mahometanas».

«Más allá de intentar valorar la aportación de los judíos a la historia de España, también es importante el tema ético, por supuesto. Antes de su expulsión, esta minoría judía llevaba en la Península, al menos, quince siglos de presencia ininterrumpida. Era parte del tejido social español y había contribuido de manera dinámica a la evolución y el progreso de este territorio, por lo que la sociedad española sufre una enorme amputación. A esto se une el establecimiento de la Inquisición y la persecución de los judeoconversos, que refleja una merma de las libertades. Es decir, que la expulsión de los judíos trajo consigo una España con menos libertades», defiende Macías.