Diario Judío México -

Esta foto me inspira en la Soledad que llevamos cada uno de nosotros, para alguno es lo máximo para otros es símbolo de depresión, pero siempre buscamos a alguien o algo que nos escuche nuestro sentir, y eso no se paga con nada, es decir no tiene precio; ¡simpatizando en la lucha constante para encontrar la paz y la armonía!.

Las opiniones expresadas aquí representan el punto de vista particular de nuestros periodistas, columnistas y colaboradores y/o agencias informativas y no representan en modo alguno la opinión de diariojudio.com y sus directivos. Si usted difiere con los conceptos vertidos por el autor, puede expresar su opinión enviando su comentario.

1 COMENTARIO

  1. Me adhiero en forma absoluta, como dices:
    pero siempre buscamos a alguien o algo que nos escuche nuestro sentir,

    DiarioJudio nos permite ser escuchados

Deja tu Comentario

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.
Artículo anterior¿Se puede hablar de reforma educativa con el SNTE?
Artículo siguienteEl oído que mira
Nació en la ciudad de México el 26 de Diciembre de 1959. Licenciado en Turismo y se ha desempañado exitosamente en ese ramo durante años. Al igual que en muchas otras actividades como las industrias publicitarias y textil. Su interés por la fotografía lo llevo a descubrir lo que primero fue un pasatiempo pero que con el tiempo se fue desarrollando como un talento real y un compromiso firme hacia la fotografía llevándolo así a realizar numerosas exposiciones. Durante los últimos 20 años Enrique se ha asomado a cientos de veces a la lente de su cámara para descubrir el mundo que lo rodea y así a través de una visión y una imagen, interpretarlo y traducirlo. Para forjar un Mundo Sobre Ruedas enrique reunió dos artes la fotografía y la literatura para invitar al lector a este mundo mágico que es la imaginación. Transmitiendo así un mensaje de superación y amor protagonizado por su querida "carriola".