No es un espejismo, es una realidad sanitaria que nuevamente de cierne sobre el mundo, pero que ventajosamente no es para alarmar a mis lectores, sino motivarlos a que se mantengan alertas y aumentar por ende su grado de cultura sanitaria, que permita, si se da el caso, estar preparados para superar cualquier peligro que nos aceche. El 7 de mayo pasado, la OMS lanzo al mundo su “alerta sanitaria”, luego de reunir información clasificada con anterioridad y observar el caso patético en un paciente del Reino Unido que había viajado a Nigeria y que presento: fiebre, dolor de cabeza, cansancio, fuertes dolores articulares, con hipertrofia y dolor de los ganglios regionales del cuello e inguinales, síntomas clínicos que desembocaron en la presentación de pústulas, que luego se transformaron el pus, con la picazón y ardor característico de la viruela humana,  caso que rápidamente se propago en ese mismo país a 9; en España 7 casos; Portugal 5 y otros en menor cuantía en EEUU, Canadá y algunos países de América Latina, que ya han denunciado casos. 

 

La “Viruela del Mono” como se la conoce, fue diagnosticada por primera vez en el mundo en 1958 en monos de África, producida por un Poxvirus muy grande, que contiene más de 200 genes, y que responde a un genoma ADN, diferente al COVID 19 que es un Coronavirus con genoma ARN, causante de la terrible pandemia que paralizo al mundo y nos mantiene en zozobra. Genéticamente, los virus ADN, como el descrito, son virus muy estables, que difícilmente mutan, aunque se ha demostrado dos variantes de cuidado: la de África Occidental y la del Congo (más infectiva), que son las causantes de los cuadros conocidos hasta el momento; sin embargo, su estabilidad genética es una ventaja muy importante para controlar su propagación, según indican los expertos. Como podemos notar, amables lectores, se trata de una zoonótica (transmitida por lo animales al hombre y viceversa), donde la medicina veterinaria tiene una presencia visible, siendo su experiencia muy importante para esquematizar las acciones de control de esta patología, en el caso de ser necesaria.

 

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Originario de Zaruma, El Oro, Ecuador, José Manuel es Doctor en Medicina Veterinaria y Zootécnica por la Universidad de Guayaquil. Ha recibido diversos reconocimientos por sus actividades académicas y culturales. Editorialista y colaboradr en diversos diarios como La Hora, El Universo y El Comercio entre otros. Es también autor de varios libros entre los que destaca la novela costumbrista "Relámpago y algunas expresiones escondidas" así como libros técnicos relacionados con su profesión.