Diario Judío México - Aquileo J. Echeverría poeta costarricense

El  es el idioma que hablan los judíos sefardíes y sus descendientes que vivieron en la península ibérica hasta 1492 y aunque tiene raíces del castellano medieval, también tiene rasgos de otras lenguas de la Península y el Mediterráneo, ya que la mayoría de los judíos de la edad media, hablaban varios idiomas contribuyendo a la local como traductores. Y es la más difundida y perdurable lengua judeoromance, cuya influencia hebrea es innegable además de la turca y griega, junto con el francés en ciudades como Salónica, Esmirna y Estambul, mostrándose así el mapa lingüístico del judaísmo antiguo multilingüe. Por tanto y como nos dice el escritor Nicolas de Lange, (2006) en su libro El Pueblo Judío, pp. 116-121, Ediciones Folio, S. A. Barcelona: “El proceso de asimilación lingüístico afectó tanto a la palabra escrita como a la oral. Los escritos judíos han adoptado las formas lingüísticas y literarias de las culturas dominantes, y escriben en inglés, francés, alemán, italiano, español, ruso y un amplio espectro de otros idiomas. En muchos países han hecho una contribución reconocida a la nacional. A veces se han tratado temas judíos en sus obras, pero con frecuencia no revelan orientación especialmente judía.”

Aquileo J. Echeverría poeta costarricense
Aquileo J. Echeverría poeta costarricense

Así que es muy interesante poder identificar más que una palabra o sus características lingüísticas en el idioma costarricense campesino del siglo pasado, las cuales se encuentran reflejadas en el hablar cotidiano del “Concho,” campesino de montaña adentro de Costa Rica, retratado en sus escritos gracias a la pluma del poeta costarricense Aquileo J. Echeverría, quien nació en San José el 22 de marzo de 1866 y murió el 11 de marzo de 1909 en Barcelona, España.

Siendo el escritor, poeta, periodista y político costarricense más reconocido en la historia literaria de este país y el Benemérito de las Letras Patrias desde 1949, además del “Poeta Nacional de Costa Rica por excelencia.” Ya que en 1961 el Ministerio de Cultura Juventud y Deportes lo homenajeo bautizando el Premio Nacional con su nombre Aquileo J. Echeverría, en honor a su gran labor como autor. Así que es un honor poder mostrar el trabajo de este genio de las palabras en el poema más representativo de todos sus escritos, el que se encuentra en su reconocida obra “Concherías” (1905,) un tesoro de las letras nacionales.

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Y que si se lee con detenimiento, no solo muestra sino también describe, a ese costarricense del campo del siglo pasado que vivía montaña adentro en las estribaciones de la cordillera volcánica central, ese “Concho” como el mismo lo delinearía en su obra. Gracias al trato cotidiano que tuvo con él, durante muchos años de convivencia allá en la montañas de la provincia de Heredia como parte del valle central, en una Costa Rica todavía más próxima a los recuerdos de muchos costarricenses que miramos con respeto el surgimiento e inicio de esta pluricultural República.

Por ello, “Mercando Leña” es el poema principal de “Concherías,” donde se expone y describe a una parte del costarricense también legítimo de este país, ese labriego sencillo que nos recuerda algunos abuelos y abuelas en su día a día, en el campo, sin adornos, reales, siendo ellos mismos de “Pura Sepa Costarricense,” multiétnico, originario, diferente y además hablando desde una de sus raíces el djudezmo-espanyol, ya que la palabra “mercar” significa comprar en Ladino, sin poses, nada más y simplemente:

“Mercando Leña”.
-¡Hola, ñor José María!
Traiga la leña pa vela.
¿Cuánto cobra?
-Cinco pesos.
-¡Ave María gracia plena!
¡Los tres dulcísimos nombres!
-Deje la jesuseadera;
yo pido lo que yo quiero
y usté ofrece lo que ofrezca,
que usté manija su plata
y yo manijo mi leña,
y no hemos de disgustalos
por cuestiones de pesetas.
Eso sí, quiero decile
Que repare en la carreta,
y que espí si está cargada
con concencia o sin concencia.
Si le cabe un palo más
me lo raja en la cabeza.
Yo soy un hombre legal,
feo decilo; pero vea,
a yo naide me´ azariao
hasta l´hora por mi leña.
Esta es quizarrá amarillo,
Laurel y madera negra:
de jierro pa consumise,
y pa prendese de yesca.
Con una leñita asina
se lucen las cocineras.
-Sí, pero está muy menuda;
Tres pesos le doy por ella.
-Por cuatro se la vaceo.
-Sí quiere los tres, vacéla.
-Se la pongo en tres con seis,
nada más que pa que vea
que yo si quiero tratar.
-No mejoro la propuesta.
Acuérdese que es verano
y que anda dunda la leña.
¿Sabe en cuánto compró dos
carretadas ña Manuela,
la mujer que vive allí
onde está echada la perra?
¡En cinco pesos!
-¡Caramba!
de fijo que era de cerca.
¿Tal vez jocote o güitite?
-¡Qué va pa güitite!…Buena:
Joaquiñiquil y targúa…
-Puede ser que asina sea.
Mas volviendo a nuestro trato
se la largo en tres cuarenta.
-Los tres pesos que le dije.
-Arrímeles la peseta
y tratamos.
-Ni un centavo.
-¿Dónde le boto la leña?
-¡Abrite el portón, Jacinta!
-¡Está con llave, ña Chepa!
-Aspérese, voy´abrile.
-¡Gui! ¡Güey viejo sinvergüenza!
¡Confisgao tan pachorrudo!
Gui, gui. ¡Jesa, jesa, jesa!
-Entrela en brazaos pequeños
Pa librar la chayotera.
Coja por este zaguán
y di´ahí cruza a la derecha,
y en el rincón de l´esquina
me l´acomoda en estebas
de modo que deje paso
al común.
-¿Sí? ¿De deveras?
¿Con que quiere de remache
que le meta yo la leña
y que di´ahi se la acomode,
y que ha de ser de manera
que dé paso a la letrina?
Dígame, señora Chepa:
¿no le gusta más pelada
y olorosa a yerbagüena,
y con lazos en las puntas,
y aspergiada de canela,
y que además le regale
como a modo de una feria,
el chonete, los güeycillos,
los calzones, la carreta,
y este chuzo, y esta faja,
y´ a la zonta de mi agüela?
-¡Qué hombrecillo tan malcriado!
¡Cargue de pronto con su leña!…
-¡No! ¡Si la voy a dejar
pa que la queme de muestra!…
¡Que me alce el Patas el día
que güelva a tratar con viejas!

Aquileo J. Echeverría. 1989. Editorial EUNED. San José.
(Para el Diario Judío.com de . 10 01 2016)

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Licenciada en Filosofía de la Universidad de Costa Rica, UCR, especializada en identidad nacional costarricense; ética; y comunicación social. En la actualidad investiga sobre los judíos sefardíes en Costa RIca. Además tiene estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa RIca y trabaja como consejera en razonamiento jurídico en una firma de abogados. Publica artículos en El Semanario Universidad, de la Universidad de Costa RIca, en esefarad.com, revista argentina en internet sobre cultura sefardita y ha publicado en el diario La Nación de Costa RIca. Es Poeta. Publicó poemas en la Revista Tópicos del Humanismo de la Universidad Nacional, UNA, en el Semanario Universidad de la UCR y en el diario La Nación. Forma parte de la Junta Directiva de la Ong Instituto para el Desarrollo, la Democracia y la Ética, IDDE.