Debo seguir manifestando que no creo en nada, ni siquiera en el Covid19 y los políticos que manejan el tema. Pero no es el Covid19 el motivo de estas líneas que se despiertan de los recuerdos de la infancia a raíz de ciertas fotos que se han publicado y un reciente nacido grupo del WhatsApp denominado Los Preizler que representaría la familia y allegados a la familia de mis abuelos maternos y considerando que de esa familia ya estoy entre los mayores suponiendo que los nietos están en el rango entre los 60 y 80 años de edad o un poco menos porque mi hermana mayor, este año hubiese cumplido 80 y lamentablemente falleció a los 60. Si, reconozco que eso no tiene nada que ver con los productos orgánicos.
Lo orgánico o más bien absolutamente limpio y puro eran las verduras de la quinta de mi abuela y estoy convencido que no miento si digo que era la mejor quinta de Colonia Avigdor, hace 60 o más años atrás.

Yo tenía 8, 10, 12 años y entraba a su quinta y sencillamente comía las verduras que había ahí y había de todo. Normal para mí extraer una zanahoria, limpiarla con las mismas hojas de la planta y comer y eso…incluía tierra. Los cebollines, los morrones, los tomates y supongo que hasta la lechuga y los pepinos sufrían la misma suerte.
Hasta hoy en día me siguen gustando las verduras sin ningún agregado y estimo que mis cenas, 4 veces por semana son ensaladas de verduras. Hasta que se convierte en ensalada gracias al aceite, vinagre balsámico y sal, estoy convencido que me liquidó la mitad de las verduras al ir cortando cuidadosamente para que no se caiga ninguna pizca al piso. Por haber comido en aquellas condiciones nunca sufrí del terrible Helicobacter pylori Bacteria.
Eso lo sufrí hace unos años y seguramente de las verduras y eso que tenemos que tener mucha más precaución en la higiene y la limpieza. No soy de comprar verduras orgánicas, porque nuestro aire ya está contaminado y el precio es sumamente mayor, es parte del negocio y supongo que hay personas o más bien productores ideológicamente comprometidos con la idea del producto orgánico y respetan lo que prometen. Claro que los políticos, por ejemplo, suelen prometer combatir la pobreza y lo hacen con éxito, finalizan generalmente ricos.

Dependemos mucho de las modas y estas muchas veces nos son impuestas por intereses económicos y no dudo, que en este momento los productos orgánicos son parte de eso. Distinto por ejemplo es el proyecto que están desarrollando “carne artificial” más sana y tan rica como la natural. En realidad, la denominan carne cultivada y es o será más sana que la carne que estamos acostumbrados a comer, la carne roja de res y manteniendo el mismo gusto. Eso, me gustaría probar y decidir por mi mismo, ya que no solo como mucha verdura sino también mucha carne roja y también de las otras. Recuerdo, hace muchos años atrás cuando iba a comer una porción de torta preguntaba si la crema era natural o artificial, si era de esta, no pedía ese postre. Hoy en día ya no pregunto porque me consta que las cremas artificiales son de muy buena calidad y gusto. Salvo que alguno me corrija y diga que en realidad es mi sentido del gusto el que se degeneró. Bueno, pensando bien, ya no pido esos postres.
También mi madre tenía su quinta, pero de ella no recuerdo porqué vivía en el campo y se mudó al pueblo cuando yo tenía 5 años. Me contó que en algún momento cuidando su quinta se le perdió la alianza de matrimonio y eso suele pasar ya que a mí mismo me ocurrió en marzo pasado jugando con los peces de un cardumen que me rodeaba en el mar Caribe. Ella me contó que, pasando el tiempo, ¡¡cortó un repollo en su cocina y oh!! Sorpresa, entre las hojas apareció el anillo. No me pasó en el mar con el mío y mi esposa no renunció a que me compre otro, pues según ella, casado estoy y eso se muestra con una alianza. Me pregunto si los matrimonios también son un producto orgánico. Puede ser un tratamiento, ella trata y yo miento.

Mientras que en aproximadamente un año y medio de la pandemia murieron hasta ahora 4.299.760 personas, este año ya murieron de cáncer 4.927,892, la información extraigo de worldometers info. Y muchos de ellos estoy absolutamente convencido de que no fueron tratados para intentar curarlos y también podría buscar datos de muertos, literalmente, de hambre o cantidad de gente que no tiene acceso a agua potable para intentar demostrar que todo el sistema está enfermo de polución y corrupción.
No hay vacunas para combatir el cáncer, pero hay para combatir el Covid19 y conviene vacunarse si el gobierno tiene la capacidad de proveer la vacuna. Usemos tapabocas, es evidente o probado que ayuda a prevenir y ya será parte de nuestra vestimenta.
Y para finalizar de elconfidencial.com extraigo: EL 93% DE LOS ESPAÑOLES RESPIRA AIRE PELIGROSO
Uno de cada cuatro enfermos de corazón muere por la contaminación del aire Nueve de cada diez personas en todo el mundo respiran un aire que no es seguro para la salud, según los límites marcados por la
Seguramente no son los únicos que sufren de ese inconveniente.

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Julio Ioseph May (Yossi) nació en Entre Ríos, Argentina. Es Contador Público de la Universidad de Buenos Aires. Desde 1973 viviò  en el Estado de Israel y a partir de febrero 2014 reside en Barranquilla, Colombia. En vistas a la tercera edad comenzó a practicar su sueño de escribir que lo acompañó desde chico.Participa activamente en variados grupos literarios del internet. Comparte publicaciones de cinco antologías: De Paz y De Guerrasy Lazos Umbilicales publicadas en Israel en 2007, "primer antología" de Muestrario de Palabras (2007) y Libro del Haiku, Ediciones Artesanales Santoamor (2008) ambas en Buenos Aires. Pensamiento Antologico Universal, La poesia purifica la vida humana, Congreso Universal de Poesia Hispanoamericana, publicada en Mexico 2010. La revista virtual Palabras al Sol publicaba regularmentecuentos y poemas de su autoría. Su preferencia es la narración.